“Su corazón se iluminó, y la añoranza del hogar lo abandonó. Ya no tenía ningún deseo de salir de la prisión, sino que sólo esperaba que llegara su última hora.” — León Tolstoi de Dios ve la verdad pero espera
“Es mucho mejor nunca cambiar, sino aceptar la vida tal como viene.” — León Tolstoi de El cupon falso 16
“Mientras no tuviera a dónde ir debía aceptar lo que pudiera conseguir.” — León Tolstoi de Amo y criado
“Era muy consciente de que Vasili Andreevich lo estaba engañando, pero al mismo tiempo sentía que era inútil tratar de aclarar sus cuentas con él.” — León Tolstoi de Amo y criado
“No le daba miedo morir. Había cargado su vida durante demasiado tiempo en sus manos como para estremecerse ante la mera muerte.” — Jack London de Cara perdida
“Cuando le pregunté para qué vivía, respondió sin vacilar: «Para la bebida».” — Jack London de La gente del abismo
“No había amargura en él, nada salvo un hambre desmesurada de descanso.” — Jack London de El apostata
“Solo la vida dolía. No había daño en la muerte. Morir era dormir.” — Jack London de Amor a la vida 12
“Los sufrimientos que padecemos nos han sido enviados por los dioses como justo castigo. Luchar contra ello no sólo sería inútil, sino una terrible blasfemia.” — Robert E. Howard de La ciudad de las calaveras
“En su mirada no hay ninguna luz inquieta, y si alguna vez escucha campanas solemnes o lejanos cuernos de duende es sólo por la noche, cuando vagan viejos sueños.” — H. P. Lovecraft de La extrana casa elevada entre la niebla
“Había algo de resignación impasible en todos ellos, como si caminaran medio en otro mundo entre líneas de guardias sin nombre hacia un destino seguro y familiar.” — H. P. Lovecraft de El color del espacio exterior
“Acabará en el fin, como todas las cosas de este mundo.” — Julio Verne de El testamento de un excentrico
“¡Mucho tiempo!... ¡Una expresión que quizás significaba siempre!” — Julio Verne de Dos años de vacaciones
“Ahora que ha llegado la edad del retiro, no podía desear nada mejor que ser guardián de un faro, ¡y qué faro!... ¡El Faro del Fin del Mundo!” — Julio Verne de El faro del fin del mundo
“No duermo, no digiero, soy pobre, no creo, no espero... no odio... no me vengo... Soy un jornalero.” — Leopoldo Alas «Clarín» de Un jornalero
“Estamos atados á un horno de mina y la mecha está encendida. Falta saber si esa mecha será larga.” — Julio Verne de El Chancellor
“el tiempo, al mitigar la pena, mató el consuelo de la esperanza” — Leopoldo Alas «Clarín» de El señor y lo demás son cuentos 4