“Era todo cariño, tan lejos del rencor, que a veces no recordaba por qué se había atado el hilo en el dedo” — Miguel Delibes
“Todos eran débiles, tanto justos como pecadores. La única diferencia era que un hombre miserable, cuando realizaba una buena acción, se vanagloriaba de ella toda su vida, mientras...” — Vasili Grossman 5
“Era inevitable: el olor de las almendras amargas le recordaba siempre el destino de los amores contrariados.” — Gabriel García Márquez