“El ex hombre conservaba, sin embargo, un último pudor: no bebía en presencia de su hija.” — Horacio Quiroga de Los destiladores de naranja
“¡Qué sabes tú de esas cosas tan quebradizas, tan escondidas y tan hondas, ni con qué vergüenza te atreves a echarles la zarpada brutal para revolverlas y profanarlas?” — José María de Pereda de Al primer vuelo
“¿Será verdad que el pudor es relativo, y depende de la posición social que ocupamos y de la educación que nos dieron?” — Emilia Pardo Bazán de Bucolica 9
“Nos internamos en el cosmos preparados para todo, es decir para la soledad, la lucha, la fatiga y la muerte. Evitamos decirlo, por pudor, pero en algunos momentos pensamos muy bien...” — Stanisław Lem 3
“El pudor es una virtud relativa, según se tengan veinte, treinta o cuarenta y cinco años.” — Honoré de Balzac 3
“Venturoso o no, el amor auténtico se oculta; el pudor es la mitad de su poesía. Un amante es un iniciado; no elevará en el arroyo el ara ni el altar. No expondrá al escándalo las e...” — Rafael Barrett
“...,con la cara más dura que una piedra, hemos depuesto todo pudor, abandonado todo sentido de la vergüenza e imitamos, igualamos, dejamos atrás a los paganos en avaricia, ambición...” — Erasmo de Róterdam
“La tiranía del pudor es tal que una mujer apasionada se traiciona antes con los actos que con las palabras.” — Stendhal 3
“El pudor es una quimera, único resultado de las costumbres y de la educación. Es, lo que se dice, un hábito.” — Marqués de Sade 2
“El pudor es una hipocresía enorme, aunque corriente, y consiste en no decir sino rara vez lo que se piensa continuamente.” — Anatole France 3
“Lo que mejor asienta a la juventud es la modestia, el pudor, el amor a la templanza y la justicia. Tales son las virtudes que deben formar su carácter.” — Sócrates
“Lo que mejor sienta a la juventud es la modestia, el pudor, el amor a la templanza, y la justicia. Tales son las virtudes que deben formar su carácter.” — Sócrates
“No conviene hablar del pudor como de una virtud. Se parece más bien a una emoción que a una disposición adquirida. Se define, pues, como un miedo de dar de sí una mala opinión.” — Aristóteles