“¿Por qué trabajáis? ¿No es para que viváis y seáis felices? Y si os afanáis sólo para afanaros más, ¿cuándo os hallará la felicidad?” — H. P. Lovecraft de La búsqueda de Iranon 6
“¿Para qué sirven mis cuarenta años de contabilidad y de chismerío?” — Roberto Arlt de La isla desierta
“Quería llegar. Era lo único que sabía... Adonde... No lo sé..., pero quería llegar.” — Roberto Arlt de El traje del fantasma
“La ambición me impulsaba hacia metas más altas, y la vanidad me aseguraba que estaba enterrando mi talento en la tierra.” — Anne Brontë de La inquilina de Wildfell Hall
“Un labrador honesto y trabajador es uno de los miembros más útiles de la sociedad.” — Anne Brontë de La inquilina de Wildfell Hall
“Cuando me propongo un fin, ni América, ni el mundo podrían impedirme conseguirlo.” — Julio Verne de Robur el conquistador
“Esta fortuna se convierta en nuestras manos en un nuevo y poderoso aparato científico, en un prodigioso medio de civilización.” — Julio Verne de Los quinientos millones de la begun
“El trabajo nos dará lo que aquí no debe faltarnos: valor y corazón.” — Julio Verne de Las aventuras del capitán Hatteras
“¿Supones que te asiste el derecho de dejar sin empleo el talento con que la naturaleza te ha dotado con tanta largueza?” — Julio Verne de Cesar cascabel
“Ahora que ha llegado la edad del retiro, no podía desear nada mejor que ser guardián de un faro, ¡y qué faro!... ¡El Faro del Fin del Mundo!” — Julio Verne de El faro del fin del mundo
“En el caos universal yo no me reconocería a mí propio si no me reconociera en la estela de mis esfuerzos.” — Leopoldo Alas «Clarín» de Un jornalero 5
“Yo soy un albañil que trabaja en una pared que sabe que no ha de ver concluida.” — Leopoldo Alas «Clarín» de Un jornalero 7
“El bien del hombre consiste en ejercitar el alma en hechos de virtud.” — Aristóteles de Ética a Nicómaco
“Casi para cada hombre en particular y para todos en común existe una meta en función de la cual se eligen o rechazan las cosas; y esto es la felicidad.” — Aristóteles de Retorica
“El elogio recae sobre cada una de las acciones particulares; para declarar a un hombre dichoso, sólo debe uno fijarse en el término y fin de toda su vida.” — Aristóteles de Etica a eudemo
“Dios es capaz de lograr que hasta las más bajas pasiones sirvan a los fines más nobles.” — Ambrose Bierce de El monje y la hija del verdugo 6
“Este no es el mundo del castigo, sino el mundo de la prueba; no es el tribunal de justicia, sino la tierra de la misericordia.” — Charles Spurgeon de Accidentes no castigos 4