“Con mis propios ojos he visto yo mismo cómo lo llevaban con pompa sobre sus hombros los príncipes, y cómo lo adoraba todo el pueblo de rodillas a lo largo de las calles.” — Miguel Servet
“La guerra es un negocio en que suelen ganar los príncipes, pero en que siempre pierde el pueblo.” — Charles Caleb Colton 3
“Julio. Mi primer afán fue conocer perfectamente el ingenio, costumbres, afectos, riquezas e inclinaciones de todas las gentes y sobre todo de los príncipes: quién convenía con quié...” — Erasmo de Róterdam
“...ahora comúnmente llaman traidor al que, defendiendo la libertad de la república, resiste a los apetitos de los príncipes, y a los que aconsejan al príncipe que sea tirano.” — Erasmo de Róterdam
“... los príncipes no podían llevar a la guerra a ningún extranjero como mercenario.” — Baruch Spinoza
“(...) No se diferenciaba de los demás hombres en los adornos exteriores, por ser de opinión, que los Príncipes debían exceder mas a los súbditos en la virtud, que no en la gala y p...” — Quinto Curcio Rufo
“(...) Con tan admirables cualidades y con tan prodigiosa disciplina mantuvo gloriosamente la grandeza y elevación de su fortuna, sin dejarse llevar del orgullo, ni de la libertad a...” — Quinto Curcio Rufo
“...vivan sumisos a los príncipes y a las autoridades; que obedezcan a los magistrados.” — Thomas Hobbes
“Para los historiadores, los príncipes y los generales son genios; para los soldados siempre son unos cobardes.” — León Tolstoi 5
“Sofía.-..., los que son o se tienen por príncipes mayores, para mostrar con señales manifiestas esa su potestad y divina preeminencia sobre los demás, se ciñen la cabeza con la cor...” — Giordano Bruno
“Usted es príncipe por azar, por nacimiento; en cuanto a mí, yo soy por mí mismo. Hay miles de príncipes y los habrá, pero Beethoven sólo hay uno” — Ludwig van Beethoven 1
“Todos los Estados bien gobernados y todos los príncipes inteligentes han tenido cuidado de no reducir a la nobleza a la desesperación, ni al pueblo al descontento.” — Nicolás Maquiavelo 4
“En los cuentos infantiles, las princesas besan a los sapos, que se transforman en príncipes. En la vida real, las princesas besan a los príncipes que se transforman en sapos” — Paulo Coelho 3