“Los pequeñuelos respirando el aire emponzoñado de la mina crecían raquíticos, débiles, paliduchos, pero había que resignarse, pues para eso habían nacido.” — Baldomero Lillo de Sub terra
“Como eslabones nuevos que se sustituyen a los viejos y gastados de una cadena sin fin, los hijos sucedían a los padres.” — Baldomero Lillo de Sub terra
“La tan decantada luz sólo sirve para hacer más patentes la miseria y la opulencia, y más insoportable para el pobre este eterno contraste.” — José María de Pereda de Escenas montañesas
“Nosotras tenemos nuestras manos y un hoyo en la tierra de la verdad.” — Federico García Lorca de La casa de Bernarda Alba
“Aquella gente era de justicia, y el pobre siempre pierde metiéndose con ella.” — Vicente Blasco Ibáñez de La barraca
“Pero hay quien me gana en pobreza, y ese pobre de más solenidá que nadie es usted..” — Benito Pérez Galdós de Misericordia
“Todo se acaba, Señor, hasta el fruto de la festividá, o, como quien dice, la probeza honrada.” — Benito Pérez Galdós de Misericordia
“¿Comprende usted, comprende usted, señor, lo que significa esta frase: No tener ya adónde ir?” — Fiódor Dostoyevski de Crimen y castigo
“Bien se os parece que sois pobre y estudiante, pues lo uno muestra vuestro vestido, y el ser pobre vuestro atrevimiento” — Miguel de Cervantes de Entremeses
“Nunca los enamorados han de decir que son pobres, porque a los principios a mi parecer la pobreza es muy enemiga del amor” — Miguel de Cervantes de Novelas ejemplares
“Una forma de ayudar es mejorando la vida de la gente que vive allí para que ellos formen parte del esfuerzo para proteger el mundo natural. La combinación de pobreza extrema con un...” — Jane Goodall
“Nuestra fuerza esta en nuestro ideal con nuestra pobreza, no en la riqueza sin ideales.” — Ángel Ganivet 5
“¿Qué tenéis, dulce Jesús?, le dice la Niña bella; ¿tan presto sentís mis ojos el dolor de mi pobreza? Yo no tengo otros palacios en que recibiros pueda, sino mis brazos y pechos, q...” — Félix Lope de Vega y Carpio
“Si la pobreza es la madre de los crímenes, la falta de espíritu es su padre.” — Jean de la Bruyere 5