“¿Es tan bueno vuestro dinero? ¿Comprará vuestro perdón? ¿Creéis que lo hará? Me parece que descubriréis cuando vuestra muerte cobre su peaje, que todo el dinero que hicisteis nunca...” — Bob Dylan 4
“Para que te abran las puertas en este mundo hay tres palabras: por favor, gracias y perdón.” — Use Lahoz 5
“Yo perdono, pero también aprendo una lección. No te odiaré, pero nunca dejaré que te acerques lo suficiente para que me lastimes de nuevo. No puedo dejar que mi perdón se convierta...” — Tony Gaskins 3
“La esencia del cristianismo y el budismo es la misma: la práctica del amor, para lo cual es necesario poner énfasis en el perdón y compartir el sufrimiento ajeno” — Dalai Lama 2
“El Señor no se cansa de perdonar. Somos nosotros los que nos cansamos de pedir perdón” — Papa Francisco 4
“Yo cultivo el valor sereno de morir sin matar... Yo sé que la no violencia es infinitamente superior a la violencia, que el perdón es más civil que el castigo. El perdón es la mejo...” — Mahatma Gandhi
“Yo cultivo el valor sereno de morir sin matar... Yo sé que la no violencia es infinitamente superior a la violencia, que el perdón es más civil que el castigo. El perdón es la mejo...” — Mahatma Gandhi
“Por fin, con veinte años, se la llevó un extraño, y no perdí una hija, gané un cuarto de baño, ¡con perdón!” — Joaquín Sabina
“Por fin, con veinte años, se la llevó un extraño, y no perdí una hija, gané un cuarto de baño, ¡con perdón!” — Joaquín Sabina
“El perdón cae como lluvia suave desde el cielo a la tierra. Es dos veces bendito; bendice al que lo da y al que lo recibe.” — William Shakespeare 4
“Dios ha prometido el perdón a vuestro arrepentimiento, pero Él no ha prometido el mañana a vuestra dilatación.” — Agustín de Hipona 4
“Si existe Dios tendrá que rogar mi perdón - (Inscripción hecha por un prisionero en un muro en el campo de concentración de Auschwitz)” — Anónimo
“Debería considerarse a todo escritor como un malhechor que en muy contados casos merece perdón y gracia. Este sería un remedio contra la invasión de los libros.” — Friedrich Nietzsche 4