“Sintió un calor terrible, aunque no supo si era a causa del fuego o del amor.” — Hans Christian Andersen de El soldadito de plomo
“La admiración se convirtió en furiosa pasión, muy peligrosa en bandidos de aquella clase.” — Emilio Salgari de La perla del río rojo
“Estoy decidido a intentarlo todo para recobrar a la condesa de Ventimiglia, aunque tuviese que agotar todas mis riquezas.” — Emilio Salgari de Morgan
“¡La odio mortalmente!… Al cabo de cuatro años. Me vi obligada a esperar el momento oportuno.” — Emilio Salgari de El león de Damasco
“Entonces tendrás que descubrir un nuevo cielo, una nueva tierra.” — William Shakespeare de Antonio y Cleopatra
“Cuantos más obstáculos le busques, tanto más se avivará su llama.” — William Shakespeare de Los dos hidalgos de Verona
“El amor toma á la razón por su médico, jamás lo ha tomado por consejero.” — William Shakespeare de Las alegres comadres de Windsor 5
“La sangre ardiente no puede obedecer los preceptos de la vejez.” — William Shakespeare de Trabajos de amor perdidos 5
“no le sucede así al amante, que habrá de perecer si una vez pasa por él la infernal rabia de los celos.” — Miguel de Cervantes de La entretenida
“¿Sabes tú lo que más amo en el mundo? Por una mirada, por una sola mirada de esos ojos.” — Gustavo Adolfo Bécquer de Los ojos verdes
“Sangre que no se desborda, juventud que no se atreve, ni es sangre, ni es juventud, ni relucen, ni florecen.” — Miguel Hernández de Viento del pueblo 8
“Ésa es la causa principal de todo mi bien y de toda mi desventura.” — Miguel de Cervantes de El amante liberal
“Llegó do llegó el Amor, que no repara en temor cuando mira a su contento.” — Miguel de Cervantes de La gran sultana doña Catalina de Oviedo
“Mi corazón, excitado apenas con el aroma de la margarita silvestre, se atosigó bien pronto con el perfume letal de la rosa.” — Ignacio Manuel Altamirano de Beatriz
“El mismo sufrimiento cuando es por un par de pupilas nuevas llega a parecerme una felicidad.” — Abraham Valdelomar de El hipocampo de oro 9
“Necesitaba un soplo de brisa del mar para mi frente calurosa, beber hielo y besar nieve.” — Gustavo Adolfo Bécquer de El beso