“si en otras suele ser el subir para caer, él cayó para subir.” — Pedro Calderón de la Barca de No hay instante sin milagro
“Su propia inocencia, su candidez purísima ha sido, pues, como agudo puñal con que ella ha traspasado mi corazón.” — Juan Valera de Dona luz
“No hay consuelo mayor que el del desconsuelo, como no hay esperanza más creadora que la de los desesperados.” — Miguel de Unamuno de La agonía del cristianismo 5
“La desdicha de llorarlos es la dicha de tenerlos.” — Pedro Calderón de la Barca de Fieras afeminas amor
“La cordura surge cuando vamos a morir; la cordura es la muerte.” — Miguel de Unamuno de Contra esto y aquello 5
“En amor, los que la cursan más son los que la saben menos.” — Pedro Calderón de la Barca de Casa con dos puertas mala es de guardar
“La unidad fue un azote para la Península; la conquista arrastró á América los mejores industriales, y de consiguiente su industria.” — Leopoldo Lugones de El imperio jesuitico
“Intrépido, no tenía en ello escasa parte su ignorancia, pues en fuerza de creer pequeño al mundo, los descubridores se arriesgaron á la empresa que lo agrandó.” — Leopoldo Lugones de El imperio jesuitico
“La frialdad y el despego suelen ser incentivos vivísimos del amor.” — Mariano José de Larra de Doncel de Don Enrique el doliente 6
“La esperanza es de los cielos preciosos y funesto don.” — José Zorrilla de Para verdades el tiempo y para justicia...
“¿Quién no sabe que ser un infeliz es de mucha cuenta para gozar felicidad?” — Miguel de Unamuno de Cuentos de mi mismo 6
“Su ilimitado poder se hizo más aborrecido á proporción que fue más respetado.” — Gertrudis Gómez de Avellaneda de Guatimozín, último emperador de Méjico
“al cabo solo les sirve el estudio de conocer cómo toda la verdad la quedan ignorando.” — Francisco de Quevedo de Los sueños
“siendo así que todos los miembros del cuerpo se han holgado y huelgan muchas veces… una vez que quiso holgar el pobre culo le quemaron.” — Francisco de Quevedo de Gracias y desgracias del ojo del culo