“Míseros mortales que, semejantes a las hojas, ya se hallan florecientes y vigorosos comiendo los frutos de la tierra, ya se quedan exánimes y mueren.” — Homero 4
“No habléis de las locuras del amor. ¡No! El amor es lúcido y sereno. El amor no mata. Lo bello, lo fuerte, no conduce jamás al asesinato. Los fuertes mueren tal vez, pero no matan.” — Rafael Barrett 5
“La muerte es un sacramento del que sólo son dignos los más puros: muchos hombres se deshacen, pocos mueren” — Marguerite Yourcenar 4
“Nacemos en medio de dolores, crecemos, luchamos, nos enfermamos, sufrimos, hacemos sufrir, gritamos, morimos, mueren, y otros están naciendo para volver a empezar la comedia inútil...” — Ernesto Sabato 5
“Cuerpos que nacen vencidos, vencidos y grises mueren: vienen con la edad de un siglo, y son viejos cuando vienen” — Miguel Hernández 4
“Tristes guerras si no es amor la empresa. Tristes. Tristes. Tristes armas si no son las palabras. Tristes. Tristes. Tristes hombres si no mueren de amores. Tristes. Tristes” — Miguel Hernández 4
“Muchos de los que viven merecen morir y algunos de los que mueren merecen la vida ¿Puedes darles la vida? Entonces no te apresures a la hora de dispensar muerte o juicio” — J. R. R. Tolkien 5
“Los cobardes mueren varias veces antes de expirar, el valiente solo una vez prueba la muerte.” — Ayrton Senna 4
“Decimos: Haz como la hormiga, que trabaja todo el día ¡No sabemos cuán jóvenes mueren!” — Roberto Fontanarrosa 5
“El amor al dinero es no sólo una de las más poderosas fuerzas motrices de la vida humana, sino que en muchos casos se desea por sí mismo; el deseo de poseerlo es a menudo tan fuert...” — John Stuart Mill
“Los fusiles no se pierden fácilmente, pero los hombres sí, pues caen heridos, mueren, se enferman o desertan.” — Mao Zedong
“Así como las personas que mueren en su plenitud nos ahorran el recuerdo de su vejez, los amores interrumpidos abruptamente siguen viviendo en nuestro corazón; no como brasas agoniz...” — Alejandro Dolina 3
“Muchos mueren demasiado tarde y algunos prematuramente. No entra aún en los oídos la doctrina del morir a tiempo.” — Friedrich Nietzsche 4