“La conciencia nos sirve, entre otras cosas, para descubrir que somos mortales. ¿No sería mejor no saberlo? Los animales no saben que van a morir –por lo menos eso suponemos- y no s...” — Hubert Reeves 5
“Dios es uno, el más grande de los dioses y los hombres, no como los mortales en el cuerpo o el pensamiento.” — Jenófanes
“Sostengo, pues , que los mortales que no conocen el himeneo ni las dulzuras de la paternidad , son más felices que los que tienen hijos.” — Eurípides 6
“Se muy bien que el mal proviene de lo que pienso, pero mi cólera es aún peor que mis pensamientos, la ira lleva a los mortales a incurrir en los peores males.” — Eurípides 6
“Convendría que los mortales procreasen hijos por otros medios , y que no hubiese mujeres , así se verían libres de todo mal.” — Eurípides
“¡Oh, insensatos afanes de los mortales! ¡Qué débiles son las razones que nos inducen a no levantar nuestro vuelo de la Tierra!” — Dante Alighieri 5
“Es impío no el que suprime a los Dioses, sino el que los conforma a las opiniones de los mortales.” — Epicuro 5
“Inmortales, mortales, inmortales. Nuestra vida es la muerte de los primeros y su vida es nuestra muerte.” — Heráclito 5
“Inmortales, mortales, inmortales. Nuestra vida es la muerte de los primeros y su vida es nuestra muerte.” — Heráclito 5
“Inmortales, los mortales; mortales, los inmortales; viviendo unos la muerte de aquéllos, muriendo los otros la vida de aquéllos.” — Heráclito 5
“Ustedes podrán deducir que el mensaje es que la única manera de ser feliz es creyendo en un más allá. Y no se equivocarían. Creo firmemente que la vida es algo terrorífico e inesta...” — Woody Allen
“La cegadora ignorancia nos confunde. ¡Oh miserables mortales, abrid los ojos!” — Leonardo da Vinci 5
“Nosotros, los mortales, logramos la inmortalidad en las cosas que creamos en común y que quedan después de nosotros.” — Albert Einstein 6
“No hay que prestar atención a quienes nos aconsejan, so pretexto de que somos hombres, no pensar más que en las cosas humanas y, so pretexto de que somos mortales, renunciar a las...” — Aristóteles