“Se llevaba las miradas de todos, y tras ellas, los corazones, y él al mirarnos parecía, traspasando la carne como un cristal, mirarnos al corazón.” — Miguel de Unamuno de San Manuel Bueno, mártir
“Triste está el alma hasta la muerte, pero es la carne la que le entristece.” — Miguel de Unamuno de La agonía del cristianismo
“El que se hace un alma, el que deja una obra, vive en ella y con ella en los demás hombres, en la humanidad, tanto cuanto ésta viva.” — Miguel de Unamuno de La agonía del cristianismo
“Porque si la verdad no se define porque es ella la que define, la definidora, tampoco se define la vida.” — Miguel de Unamuno de La agonía del cristianismo
“El rey no es el Estado, sino el mejor alcalde; no quien crea nobleza y honra, sino quien las protege.” — Miguel de Unamuno de En torno al casticismo
“No hay intuición directa de si mismo que valga; el ojo no se ve sino es con espejo, y el espejo del hombre moral son sus obras, de que es hijo.” — Miguel de Unamuno de En torno al casticismo
“Además, te lo confieso, el hombre, todo hombre, hasta tú, Ramiro, hasta tú, me ha dado miedo siempre; no he podido ver en él sino el bruto.” — Miguel de Unamuno de La tía Tula
“Porque esta mujer había rehuido siempre ser dirigida, y menos por un hombre.” — Miguel de Unamuno de La tía Tula
“El hombre razonable le dice a su cabeza: «No hay otra vida después de esta», pero sólo el impío lo dice en su corazón.” — Miguel de Unamuno de Del sentimiento trágico de la vida
“No hay verdadero amor sino en el dolor, y en este mundo hay que escoger o el amor, que es el dolor, o la dicha.” — Miguel de Unamuno de Del sentimiento trágico de la vida
“El amor espera, espera siempre sin cansarse nunca de esperar, y el amor a Dios, nuestra fe en Dios, es ante todo, esperanza en Él.” — Miguel de Unamuno de Del sentimiento trágico de la vida
“El que todos sus fracasos los atribuye a ajenas envidias es un envidioso.” — Miguel de Unamuno de Abel Sánchez. Una historia de pasión 2