“Hombre justo y honrado es aquel que mide sus derechos con la regla de sus deberes” — Henri Lacordaire 3
“La unidad de Gaviria: ése mide 280 Uribes, que es la máxima posible indignidad y bellaquería a que puede llegar una persona en Colombia.” — Fernando Vallejo
“No se mide el amor por el número de caricias, sino por la frecuencia con que uno y otro se comprenden.” — Herbert Spencer 3
“Hoy, la grandeza de un país se mide en su esfuerzo por defender y ampliar los derechos ciudadanos en su impulso hacia la igualdad plena, en su capacidad de hacer una energía que co...” — José Luis Rodríguez Zapatero
“¿Resignarse entonces a la idea de ser un reloj que mide el transcurso del tiempo, ya descompuesto, ya reparado, y cuyo mecanismo tan pronto como el constructor lo pone en marcha, e...” — Stanisław Lem
“La idea de la verdad, que se mide por un consenso verdadero, implica la idea de la vida verdadera. Podemos también afirmar: incluye la idea de la emancipación” — Jürgen Habermas
“Cristo camina en las olas del viento y habita en el vértice de la Tierra, mide los cielos con su palmo y le caben en sus manos las aguas del mar.” — Miguel Servet
“Usted no mide la grandeza de un hombre por su tamaño físico, sino por sus actos, por el impacto que él hace en la historia humana” — Soichiro Honda
“Un hombre no mide su altura en los momentos de confort, sino en los de cambio y controversia.” — Martin Luther King 3
“Así como el animal en cautividad recorre a diario la jaula para desentumecer sus patas o mide la longitud de su cadena, así mido yo la longitud de la mía, remontándome hasta la mu...” — Søren Kierkegaard 4
“La inteligencia de un hombre no se mide de la cabeza al suelo, sino de la cabeza al cielo” — Marlene Dietrich 3
“Un alma se mide por las dimensiones de sus deseos, como se juzga una catedral por la altura de sus campanarios.” — Gustave Flaubert 3
“A un alma se le mide por la amplitud de sus deseos, del mismo modo que se juzga de antemano una catedral por la altura de sus torres.” — Gustave Flaubert 3
“Un alma se mide por la dimensión de su deseo, del mismo modo que se juzga de antemano a una catedral por la altura de sus torres.” — Gustave Flaubert 3