“Los insectos no pican por maldad, sino para vivir. Es lo mismo que los críticos: quieren nuestra sangre, no nuestro dolor” — Friedrich Nietzsche 4
“La maldad no tiene por fin esencialmente el sufrimiento del otro, sino su propio gozo, bajo la forma, por ejemplo, de un sentimiento de venganza o de una fuerte excitación nerviosa...” — Friedrich Nietzsche
“La desgracia destroza el carácter del hombre. Pero la maldad le hace más desgraciado. Muchos son desgraciados sólo porque son malos. A todos nuestra parte de maldad nos hace desgra...” — Fiódor Dostoyevski 5
“El que comete un mal y tiene temor de que se sepa, posee todavía una semilla de bueno dentro de su maldad; pero el que hace un bien y está ansioso de que se enteren, tiene todavía...” — Proverbio Chino 4
“Es un error de la maldad humana alabar siempre el pasado y desdeñar el presente” — Cornelio Tácito 6
“¿Y puede haber humor sin un poco de maldad? No. El humor requiere cierta maldad, una dosis pequeña, pero maldad al fin y al cabo. Se trata de encontrar lo gracioso dentro de lo trá...” — Quino 4
“El médico contempla al hombre en toda su flaqueza, el abogado en toda su maldad, y el sacerdote en toda su necedad.” — Arthur Schopenhauer 5
“Se dice que la maldad se expía en aquel mundo; pero la estupidez se expía en éste.” — Arthur Schopenhauer 2
“¿Dios está dispuesto a prevenir la maldad pero no puede? Entonces no es omnipotente. ¿No está dispuesto a prevenir la maldad, aunque podría hacerlo? Entonces es perverso. ¿Está dis...” — Epicuro 4
“La buena gente hace un daño enorme. Y por supuesto, el peor daño es conceder tanta importancia a la maldad. Es absurdo dividir a la gente en buena y mala. La gente es encantadora o...” — Oscar Wilde 6
“El castigo mayor de los delincuentes es el haber delinquido y no hay maldad que quede impune aun cuando la fortuna la proteja porque la sanción del crimen está en el crimen” — Séneca 3
“Jamás he conocido las pasiones más odiosas, nunca ha invadido mi corazón la envidia, la maldad, ni la venganza... en ocasiones la ira, pero no soy muy hábil y jamás guardo rencor.” — Jean-Jacques Rousseau