“El reino de Dios no es algo que se aguarde; no tiene un ayer ni un pasadomañana, no llega dentro de mil años — es una experiencia en un corazón; está en todas partes, no está en ni...” — Friedrich Nietzsche 2
“No hay razón para buscar el sufrimiento, pero si éste llega y trata de meterse en tu vida, no temas; míralo a la cara y con la frente bien levantada.” — Friedrich Nietzsche 2
“Nada que nos hayan dicho, nada que podamos aprender de los demás, nos llega tan profundo como lo que encontramos en nosotros mismos.” — Theodor Reik 4
“Si él piensa que esto está muy bien, muy bien, pero el pensar en la tragedia de un hombre que ha sacrificado su libertad en aras de la seguridad, y que desearía poder volver atrás...” — Hunter S. Thompson
“La buena vida llega cuando no asumes nada, haces más, sonríes a menudo, sueñas en grande, ríes mucho y te das cuenta de lo bendecido que eres con lo que tienes.” — Zig Ziglar 5
“La edad promedio de un hombre en la Edad de Bronce era dieciocho años; en la era romana, veintidós. El paraíso debe haber sido hermoso entonces. Hoy debe ser terrible. Cuando un ho...” — Yukio Mishima
“Si el amor y el deber se encuentran, empieza el estado de gracia y se llega a una felicidad que es muy difícil imaginar.” — William Somerset Maugham 4
“Cada día, cada hora, año tras año, es necesario librar una lucha por el derecho a ser un hombre, ser bueno y puro. Y en esa lucha no debe haber lugar para el orgullo no la soberbia...” — Vasili Grossman 5
“Sin embargo, es en nuestra ociosidad, en nuestros sueños, que la verdad sumergida a veces llega a la cima.” — Virginia Woolf 4
“Hay solamente una diferencia entre una larga vida y una buena cena: en la cena, el postre llega al final.” — Robert Louis Stevenson 5
“¿Qué cosas desea hacer antes de morir? -Ninguna en especial. Bueno, preferiría no morirme, claro. Pero tarde o temprano la distinguida dama llega, el problema es que a veces no es...” — Roberto Bolaño
“La ambulancia está tardando, dijo uno de ellos. Ya mero llega, dijo el policía. Bueno, dijo uno de los ejecutivos, usted se encarga de todo, ¿Verdad? El policía dijo sí, cómo no, y...” — Roberto Bolaño