“Y en punto de libertad No hay satisfacción más neta, Que medírsela completa Entre riesgo y corazón,” — Leopoldo Lugones de Odas seculares
“Y la sombra llegó, y la tierra en calma flotó en su seno, como nunca bella, y yo me iba tranquilo con tu alma como se va la noche con su estrella.” — Leopoldo Lugones de El libro de los paisajes
“ Dulce luna del mar que alargas la hora de los sueños de amor; plácida perla que el corazón en lágrima atesora, y no quiere llorar por no perderla.” — Leopoldo Lugones de El libro de los paisajes
“Porque la mujer no ama sino en la eternidad: victoriosa de la muerte y del olvido.” — Leopoldo Lugones de El ángel de la sombra
“El alma de toda mujer digna del amor, es siempre una tragedia desconocida.” — Leopoldo Lugones de El ángel de la sombra 5
“He sido siempre audaz, y luego no estaba entonces en situación de apreciar las consecuencias.” — Leopoldo Lugones de Un fenomeno inexplicable
“No hay entonces ante el espectador inocentes ni culpables, sino únicamente organismos que luchan por subsistir en el campo de la vida.” — Leopoldo Lugones de El imperio jesuitico
“El aire, rayado de vírgulas de fuego, era de una paralización mortal; y por entre aquéllas se divisaba el firmamento, siempre impasible, siempre celeste.” — Leopoldo Lugones de La lluvia de fuego
“Al cabo de treinta años de austeridad y silencio, Sosistrato y sus compañeros habían alcanzado la santidad.” — Leopoldo Lugones de La estatua de sal
“Perdonar es amar sin egoísmo: amar verdaderamente, porque lo otro no es amor, sino deseo.” — Leopoldo Lugones de Filosoficula
“Yo nunca he leído ni oído nada referente a los griegos, pero sé lo que pensaron, porque están en mí, como están todos los hombres.” — Leopoldo Lugones de Filosoficula
“La incredulidad unánime de todos, respecto a mi muerte, no me dejaba morir.” — Leopoldo Lugones de El hombre muerto
“Permaneció así durante un minuto, en que la pobre mujer sintió pasar por su corazón todos los ahogos de la muerte.” — Leopoldo Lugones de El escuerzo
“El ángel que todo hombre tiene escrito en su suerte, pero que con frecuencia no puede hallar sino a través de muchas vidas.” — Leopoldo Lugones de Cuentos fatales
“Dijérase que el frío de la noche de horror había congelado su corazón para siempre.” — Leopoldo Lugones de Cuentos fatales
“No hay a la verdad razón alguna para que el mono no articule absolutamente.” — Leopoldo Lugones de Yzur
“Tantas veces le habían preguntado el secreto, sin sonsacárselo nunca; porque todo era comunicarlo y perder el depositario la virtud.” — Leopoldo Lugones de La guerra gaucha