“¡Ser feliz; este es el dios de los mortales, y más que su dios! Pero de pronto la justicia cae sobre ellos y los sorprende en medio del día.” — Esquilo de Las coeforas 6
“La espada afiladísima de la Justicia pasa algún día de parte a parte el corazón del malvado.” — Esquilo de Las coeforas 5
“Las gotas de sangre que cayeron en el suelo reclaman otra sangre. El crimen da grandes voces.” — Esquilo de Las coeforas 5
“La caridad, ¡pamplina!, ¡humillación! ¡Derecho! ¡Justicia! ¡Venganza!” — Leopoldo Alas «Clarín» de Teresa
“No se debe desviar al juez, inclinándolo a la ira, al odio o a la compasión; pues sería lo mismo que si uno torciera la regla de que debe servirse.” — Aristóteles de Retorica 5
“La verdad y la justicia son por naturaleza más fuertes que sus contrarios.” — Aristóteles de Retorica
“No nos basta saber qué es el valor, sino que estamos obligados a ser valientes; ni lo que es la justicia, sino que debemos ser justos.” — Aristóteles de Etica a eudemo 9
“La justicia es una necesidad social, porque el derecho es la regla de vida para la asociación política.” — Aristóteles de Política
“El hombre, que cuando ha alcanzado toda la perfección posible es el primero de los animales, es el último cuando vive sin leyes y sin justicia.” — Aristóteles de Política 6
“El justo cincela su nombre en la roca, pero el malo escribe su recuerdo sobre la arena.” — Charles Spurgeon de El tesoro de David 5
“Los hombres de las piedras defendían la Razón, la Justicia y la Libertad del Pueblo trabajador. ¡Y esa era su fuerza!” — Armand Guerra de A traves de la metralla
“El tiburón ese no devorará ya más pescadores; le he castigado.” — Emilio Salgari de En el mar de las perlas
“No hay defensas que más presto nos amparen y socorran como las armas invencibles del gran Filipo.” — Miguel de Cervantes de La gitanilla
“Donde hay fuerza de hecho, se pierde cualquier derecho.” — Miguel de Cervantes de La guarda cuidadosa
“Fiat iustitia et ruat caelum: cúmplase la ley, y húndase el cielo.” — Leopoldo Alas «Clarín» de Cuentos morales
“Mi vara no sería tan delgada que no me la encorvase el dulce peso de un bolsón de ducados.” — Miguel de Cervantes de La elección de los alcaldes de Daganzo
“Ni que la sumisión de un delincuente haga al juez soberbio y arrogante.” — Miguel de Cervantes de La elección de los alcaldes de Daganzo
“Suele lastimar una palabra de un juez arrojado, de afrentosa, mucho más que lastima su sentencia.” — Miguel de Cervantes de La elección de los alcaldes de Daganzo 5
“Si es necesario matar para tranquilidad de los buenos, ¿por qué se me odia?” — Vicente Blasco Ibáñez de La condenada