“El amor es inmoral por esencia, porque las costumbres cambian, y el gesto del amor es siempre el mismo.” — Rafael Barrett 3
“Todas las razones que hacen que el inicio de fuerza física sea un mal absoluto, hacen que el uso defensivo de la fuerza sea un imperativo moral. Si una sociedad pacifista renuncias...” — Ayn Rand
“Amarás a dios más que a ti mismo y amarás a tu prójimo tanto como a ti mismo, lo que implica el sacrificio de sí mismo y del prójimo a dios. Pasar por el sacrificio de sí mismo pue...” — Mijaíl Bakunin
“Para ser moral basta proponértelo; para ser inmoral hay que poseer condiciones especiales” — Enrique Jardiel Poncela 6
“El hombre de nuestro tiempo, más que inmoral es bruto. Le gustan las diversiones estúpidas y un poco infantiles, quiere comer, beber y lucir. Lo mismo les pasa a las mujeres.” — Pío Baroja 4
“Es una idiotez ignorar que el sexo está mezclado con ideas emocionales que han ido creciendo a su alrededor hasta hacerse parte de él, desde el amor cortesano hasta la pasión inmor...” — Nadine Gordimer
“Es moral lo que hace que uno se sienta bien, inmoral lo que hace que uno se sienta mal. Juzgadas según estos criterios morales que no trato de defender, las corridas de toros son m...” — Ernest Hemingway
“La moral es lo que hace a uno sentirse bien y lo inmoral es lo que hace a uno sentirse mal.” — Ernest Hemingway 5
“El orden mundial no solo es injusto, es inmoral; los dobles estándares cunden por doquier; y se quiere sostener hasta las más aberrantes irracionalidades, todo en función del capit...” — Rafael Correa
“Todo pensamiento es inmoral. La destrucción está en su propia naturaleza. Pensar en una cosa es matarla. Nada sobrevive cuando es objeto de pensamiento.” — Oscar Wilde 5
“En Inglaterra, un hombre que no puede hablar de moral dos veces por semana a un gran auditorio popular e inmoral no tiene nada que hacer como político serio.” — Oscar Wilde
“No hay influencia buena; toda influencia es inmoral, inmoral desde el punto de vista científico. Influir sobre una persona es transmitirle nuestra propia alma.” — Oscar Wilde 3