“Para un enemigo tan doméstico no hay fuerza en nosotros.” — Pedro Calderón de la Barca de Triunfar muriendo
“Cualquier paso que das de mí huyendo, es hacia mí.” — Pedro Calderón de la Barca de Triunfar muriendo
“Nuestro problema, retardado por una constante vigilancia, estalló un día, llevándose la vida de nuestra predilecta con él.” — Horacio Quiroga de El tigre
“Con los animalitos de presa se suscita, tarde o temprano, el problema de la alimentación con carne viva.” — Horacio Quiroga de El tigre
“Yo sabía que cada vuelta de ovillo era una nueva distancia que me separaba de él para siempre.” — Abraham Valdelomar de La ciudad muerta
“Sigue, pues, sigue cuchillo, volando, hiriendo. Algún día se pondrá el tiempo amarillo sobre mi fotografía.” — Miguel Hernández de El rayo que no cesa
“Adquiere la seguridad de que cada paso que da en adelante lo lleva, fatal e inexorablemente, al cadáver de su hijo.” — Horacio Quiroga de El hijo
“Para que tú me tengas es fuerza que caiga yo.” — Pedro Calderón de la Barca de Pleito matrimonial del cuerpo y alma
“Su patrón continuaba caminando a igual paso como un autómata, sin darse cuenta de nada.” — Horacio Quiroga de La insolacion
“El tiempo pasa así sobre las cosas, como sobre los hombres, y los marca tristemente con su mano de hielo.” — Rosalía de Castro de Flavio 5
“Era algo como la muerte, que todos sabemos que vendrá á su hora; pero la vemos tan lejos... ¡tan lejos!” — Vicente Blasco Ibáñez de Los argonautas
“A reyes blancos y negros el tiempo dice: "¡Fuera!" Y la muerte: "¡Aquí!"” — Rubén Darío de Parisiana 6
“Cuando viene la muerte fiel como la sombra, que tan sólo al ponérsele á la espalda la tarde breve, el caminante nota.” — Leopoldo Lugones de Odas seculares
“La fatiga fue remedio del mal de Amor; pero, venido el día, padecieron de nuevo el mismo mal.” — Juan Valera de Dafnis y Cloe
“En un dos por tres, y cuando menos lo esperaba, di el bajón que había de dar más tarde o más temprano.” — José María de Pereda de Penas arriba
“Solo sé que el corazón me anuncia desgracias inevitables y que los dioses no me son propicios.” — Gertrudis Gómez de Avellaneda de Guatimozín, último emperador de Méjico
“Lo demás era muerte y sólo muerte a las cinco de la tarde.” — Federico García Lorca de Llanto por Ignacio Sánchez Mejías