“Nadie comprendía lo que era para aquellas infelices la pérdida de su mísera mercancía.” — Vicente Blasco Ibáñez de Arroz y tartana
“Las desgracias superponíanse unas á otras con frecuencia, ocultando y desvaneciendo las anteriores.” — Vicente Blasco Ibáñez de El intruso
“Acaba de suceder el más espantoso de los desastres; pues aquí podría decirse que la caída no tuviera resonancia.” — Rubén Darío de España contemporánea
“Centenares de miles de seres morían de hambre todos los años. La sociedad fingía no saberlo.” — Vicente Blasco Ibáñez de La bodega 5
“Es más fácil negar las cosas que enterarse de ellas.” — Mariano José de Larra de Vuelva usted mañana 8
“Un cielo cuya crudeza azul certificaba indiferencias eternas.” — Leopoldo Lugones de La lluvia de fuego
“Las miradas ardientes y los mal reprimidos suspiros pasaban sin ser notados y eran machacar en hierro frío.” — Juan Valera de Juanita la larga
“Donde hay nobles intenciones, y a la gente que es honrada, le importa poco del mundo; cuanto el murmurar más recio, más soberano el desprecio.” — José Echegaray de El gran galeoto
“Un hombre de amores loco huélgase que a su accidente se le rindan fácilmente, mas después las tiene en poco.” — Félix Lope de Vega y Carpio de Fuente Ovejuna 5
“El aire es inmortal, la piedra inerte ni conoce la sombra ni la evita.” — Federico García Lorca de Sonetos del amor oscuro 8
“Tú sola contra mí te endureciste, los ojos aun siquiera no volviendo a los que tú heciste salir sin duelo, lágrimas, corriendo.” — Garcilaso de la Vega de Obras completas
“¡Oh más dura que mármol a mis quejas, y al encendido fuego en que me quemo más helada que nieve, Galatea!” — Garcilaso de la Vega de Obras completas 4
“Acre placer le penetraba todo, el goce de sentirse bien muerto.” — Emilia Pardo Bazán de Un viaje de novios
“Los aldeanos no son blandos de corazón; suelen tenerlo tan duro y callado como las palmas de las manos.” — Emilia Pardo Bazán de Un destripador de antano
“No me defendería. Absuelto en mi conciencia, nada me importarían las acusaciones.” — Benito Pérez Galdós de Nazarin 5
“Los muertos y los egoístas duermen bien; que vienen á ser lo mismo.” — Benito Pérez Galdós de Realidad
“Hemos sido dos vecinos de una misma casa, separados por un tabique, y bastante huraños ambos para no cambiar una visita ni siquiera un saludo.” — Benito Pérez Galdós de Portugal
“Las mujeres y los diablos caminan por una senda: que a las almas rematadas ni las siguen ni las tientan.” — Juan Ruiz de Alarcón de La verdad sospechosa
“Es capaz de sentarse encima de tu corazón y ver cómo te mueres durante un año sin que se le cierre esa sonrisa fría que lleva en su maldita cara.” — Federico García Lorca de La casa de Bernarda Alba
“Se dice que el enamorado no ve, porque la pasión le ciega; yo afirmo que los indiferentes son los que no ven, porque les ciega la indiferencia” — Ángel Ganivet 3