“Era muy consciente de que Vasili Andreevich lo estaba engañando, pero al mismo tiempo sentía que era inútil tratar de aclarar sus cuentas con él.” — León Tolstoi de Amo y criado
“Desde el principio se había convertido en un títere en manos del Destino.” — Jack London de Cara perdida
“En mi vergüenza y desesperación grito a veces frenéticamente, suplicando que me despierten; pero estas criaturas son demonios, pues se ríen de mí y me dicen que no estoy soñando.” — H. P. Lovecraft de Polaris
“En otro momento conoció el miedo por primera vez en la noche, pues por más que luchara, no podía librarse del desconocido agarre que mantenía sus pies en implacable cautiverio.” — H. P. Lovecraft de En la cripta
“¿Quiénes somos para combatir venenos más antiguos que la historia y la humanidad?” — H. P. Lovecraft de El horror de red hook 5
“¡Y qué desgracia no saber…, no ser más que unos niños cuando haría falta ser hombres!” — Julio Verne de Dos años de vacaciones
“¡Yo, que inventé las artes para el hombre, no encuentro hoy arte alguna que me salve!” — Esquilo de Prometeo encadenado 5
“¡No los salvo ni los protejo! Esto es mucho peor de lo que imaginé: ¡están perdidos!” — Henry James de Otra vuelta de tuerca
“El sol parecía estar quieto, como si al día de la injusticia se le hubiese negado la noche.” — Ambrose Bierce de El monje y la hija del verdugo
“Nadie te creería; sé razonable, ahora, o llamaré a la guardia.” — Hans Christian Andersen de La sombra
“Para un enemigo tan doméstico no hay fuerza en nosotros.” — Pedro Calderón de la Barca de Triunfar muriendo
“¡Voy a morir ahora!... ¡De aquí a un rato voy a morir!... ¡no puedo mover la mano!” — Horacio Quiroga de La miel silvestre
“Había allí delante de ellos una vida que se acababa, desangrándose día a día, hora a hora, sin saber absolutamente cómo.” — Horacio Quiroga de El almohadon de plumas
“conozco que estoy errando y no me puedo enmendar.” — Sor Juana Inés de la Cruz de Los empenos de una casa
“Quería resolver, quería decidir, y extraviábase mi pensamiento, y mi voluntad desaparecía, y todo esfuerzo era vano.” — Ramón del Valle-Inclán de Sonata de primavera
“Cuando quise morir, Dios no lo quiso: hoy que quiero vivir, Dios no lo quiere.” — Ramón de Campoamor de Los pequenos poemas 5
“Yo estoy ebrio de vino, es verdad, pero tú lo estás de deseos y de impotencia.” — Mariano José de Larra de La nochebuena de 1836 9
“Contra las olas del mar luchan brazos varoniles; contra miasmas sutiles no hay manera de luchar.” — José Echegaray de El gran galeoto 5
“Yo, que tengo valor, fuerza y veneno suficientes para concluir con todos ellos, estoy condenada a entregar mi veneno.” — Horacio Quiroga de Anaconda
“No hay cáliz que la contenga, que no hay golondrinas que se la beban.” — Federico García Lorca de Llanto por Ignacio Sánchez Mejías