“Desde el diluvio, todas las guerras se han librado a gritos de optimismo.” — Louis-Ferdinand Céline 3
“Toda la propaganda de guerra, todos los gritos y mentiras y odio, provienen invariablemente de gente que no está peleando.” — George Orwell 3
“Nacemos en medio de dolores, crecemos, luchamos, nos enfermamos, sufrimos, hacemos sufrir, gritamos, morimos, mueren, y otros están naciendo para volver a empezar la comedia inútil...” — Ernesto Sabato 4
“Todos los hombres que no tienen nada importante que decir hablan a gritos.” — Enrique Jardiel Poncela 3
“La revolución es una época para histriones. Todos los gritos sirven, todas las necedades tienen valor, todos los pedantes alcanzan un pedestal...” — Pío Baroja 3
“La revolución es buena para los histriones. Sirven todos los gritos, todas las necedades tienen valor, todos los pedantes alcanzan un pedestal.” — Pío Baroja 3
“Hoy estoy borroso y el cristal no esta empañado, y es porque alguien se ha olvidado del príncipe destronado que usa muñecos rotos y pinta sus sueños rotos en un mundo roto, quebrad...” — Nach
“En el caos donde se confunde la luz cegadora y la oscuridad ciega, los gritos, el estruendo de las explosiones, el crepitar de las metralletas; en el caos que hace añicos la percep...” — Vasili Grossman
“Nada levanta más nuestro asco que el canibalismo, pero damos la misma impresión a los Budistas y vegetarianos, pues nos alimentamos de bebés aunque no los nuestros. (...) Consumimo...” — Robert Louis Stevenson 3
“La vida no se deja conmover por la compasión, prosigue su camino a pesar de los gritos de angustia o de odio” — D. H. Lawrence 4
“Si no hay la posibilidad de exponer una teoría, cállense o hagan la salvedad de que no la exponen íntegra, ni mucho menos, que omiten lo más esencial, pero ¿por qué entonces, prese...” — Lenin
“Pero cuando se le educa de modo que no pueda conseguir nada con sus gritos, es libre, sin ser impertinente, y discreto, sin ser tímido.” — Immanuel Kant
“¿Cuál puede ser una vida que comienza entre los gritos de la madre que la da y los lloros del hijo que la recibe?” — Baltasar Gracián 3