“Para conocer lo que vale el dinero y lo que puede dar de sí, se necesita vivir al lado de una mujer.” — Vicente Blasco Ibáñez de La tierra de todos
“Yo sé que en aqueste estado pocas mal casadas vieran si los maridos tuvieran un año de noviciado.” — Tirso de Molina de Quien calla otorga
“No se canse usted. Yo ya no puedo amar: conozco mucho á los hombres.” — Vicente Blasco Ibáñez de Entre naranjos
“El discreto, en cualquier parte, dicen que parte un cabello; ¿qué mucho que venga a sello quien tantos cabellos parte?” — Tirso de Molina de El pretendiente al reves
“Nadie sabe guisar tan sabrosamente como la juventud y la pobreza.” — Vicente Blasco Ibáñez de El papa del mar 5
“Hay cosas que cuesta más el decirlas que el pasarlas.” — Pedro Calderón de la Barca de Amar después de la muerte o el Tuzaní de... 5
“Sin saber lo que son desdichas, he aprendido á ser desdichado.” — Ramón de Campoamor de Los manuscritos de mi padre 6
“Nunca procures íntima amistad con los que sean menos que tú, ni con los que sean más que tú.” — Rosalía de Castro de Ruinas 5
“Ahora á trabajar y vivir; basta de aventuras, que ya tenemos que contar.” — Miguel de Unamuno de Paz en la guerra
“Las palabras son humildes como la vida. Pobres ánforas de barro, contienen la experiencia derivada de los afanes cotidianos, nunca lo inefable de las alusiones eternas.” — Ramón del Valle-Inclán de La lampara maravillosa 5
“La vista no es mala, hijo. Pero no es negocio de la vista.” — Ramón del Valle-Inclán de El resplandor de la hoguera
“A los tramposos se les gana mejor en cuanto se les conoce la trampa.” — Ramón del Valle-Inclán de El resplandor de la hoguera 5
“Hay libros que no deben ser leídos hasta cuarenta años después de escritos.” — José Zorrilla de Recuerdos del tiempo viejo 5
“En amor, los que la cursan más son los que la saben menos.” — Pedro Calderón de la Barca de Casa con dos puertas mala es de guardar
“Dióme el dolor tan sin tasa y con tal tasa el placer ese mundo que mentáis, que los días de mis años conté en él por desengaños.” — José Zorrilla de El punal del godo
“Es imposible adivinar hasta dónde puede elevarse, cuánto puede sentir el espíritu humano excitado por agentes externos de los cuales no se tiene la menor idea.” — José María de Pereda de Pedro Sánchez
“Lo que me faltaba era la noción del deber, que adquirí aquella noche.” — Horacio Quiroga de Cuentos de la selva
“Con el temple de las armas que hayas adquirido de ese modo, que te entren moscas aquí... ni en San Petersburgo.” — José María de Pereda de Al primer vuelo
“Había comprado muy cara su felicidad actual para desear perderla.” — Horacio Quiroga de Historia de un amor turbio
“Veía claro muchas cosas por la sencilla razón de haber pagado su tributo de zonceras y por tener sobre todo ocho años más.” — Horacio Quiroga de Historia de un amor turbio