“Fui yo, yo misma, la que se lanzó hacia ti, la que se arrojó a su destino.” — Stefan Zweig de Carta de una desconocida
“Casarse era preciso; pero el casarse ¿era ir al amor o era ir al fastidio?” — Carmen de Burgos de Punal de claveles 4
“Prefiero mil veces la muerte feliz antes que una vida vana e inútil.” — Khalil Gibran de Lagrimas y sonrisas 9
“¡Feliz el que entra en el templo por la puerta del amor!” — Teodoro Guerrero de Al calor del hogar impresiones y cantare... 5
“Ella preferiría vivir en una casucha con Richard Grey que en un palacio con cualquier otro hombre del mundo.” — Anne Brontë de Agnes Grey
“Se les elige rubios o morenos... ¡Se les elige! ¿No es cien veces mejor? ¿No es lo más sabio?” — Julio Verne de Clovis Dardentor
“Para acertar las cosas no hay más de una manera; pero el errar, de varias maneras puede acaecer.” — Aristóteles de Ética a Nicómaco
“Si me hubiera casado con usted no podría haberme casado con él... y es tan agradable.” — Henry James de El mentiroso
“Casi para cada hombre en particular y para todos en común existe una meta en función de la cual se eligen o rechazan las cosas; y esto es la felicidad.” — Aristóteles de Retorica
“Interroga tu corazón, Cristina, y reflexiona en la suerte que te espera.” — Hans Christian Andersen de Ib y cristinita
“Hay clases de bondad miserables y clases de bondad felices.” — Elizabeth von Arnim de Abril encantado 4
“Sólo entonces se dio cuenta de dónde tenía puesto su corazón; comprendió a quién pertenecía en realidad.” — Hans Christian Andersen de El duende de la tienda
“Él va en pos del honor, yo del amor. Abandona a sus amigos para hacerse más digno de ellos.” — William Shakespeare de Los dos hidalgos de Verona
“Ese viejo centavo de felicidad que había gastado por esta fanega de contento.” — Francis Scott Fitzgerald de Sueños de invierno
“Prefiero casarme con un hombre de cincuenta años y que me cuiden que casarme con un hombre de treinta y tener que cuidarlo.” — Francis Scott Fitzgerald de El curioso caso de Benjamin Button 5
“El comer y el casar ha de ser a gusto proprio, y no a voluntad ajena.” — Miguel de Cervantes de La guarda cuidadosa 5
“El hombre elige la causa (esto es el libre albedrío), no puede elegir, alterar o evitar el efecto (esto es el destino).” — James Allen de Controlar el destino
“perdiéndolo en ella todo, perderlo todo y no a ella.” — Pedro Calderón de la Barca de Amado y aborrecido
“Está en su mano el cobraros como en su mano el perderos.” — Pedro Calderón de la Barca de Los encantos de la culpa