“¡Desgraciadamente, en la guerra el personaje más importante es el Diablo!” — Ramón del Valle-Inclán de La guerra carlista
“Nuestra dificultad para creer a cambio de una palabra mejor, en la inspiración política del Diablo.” — Arthur Miller
“Ruego al Diablo y a su más alto dignatario acojan esta suerte de blasfemia como se acoge un mal, una epidemia, que acaba con esclavo y propietario.” — Reinaldo Arenas 3
“Cuando un marido y una mujer se comprenden, sólo el diablo sabe quién comprende a quién.” — Honoré de Balzac 3
“¿Con que vendrá?... eso solo lo saben Dios, el diablo, el pitcher (nombre) y el catcher (nombre).” — Alfonso Lanzagorta
“Ayer estuvo el diablo aquí, en este mismo lugar. ¡Huele a azufre todavía esta mesa donde me ha tocado hablar! Ayer, señoras, señores, desde esta misma tribuna el señor Presidente d...” — Hugo Chávez
“Ayer estuvo el diablo aquí, en este mismo lugar. ¡Huele a azufre todavía esta tribuna donde me ha tocado hablar! Ayer, señoras, señores, desde esta misma tribuna el señor President...” — Hugo Chávez
“Dios es un pobre diablo, con un problema demasiado complicado para sus fuerzas. Lucha con la materia como un artista con su obra. Algunas veces, en algún momento logra ser Goya, pe...” — Ernesto Sabato 3
“Abominas el nombre del diablo, y en oyéndole te santiguas, y eres tú mismo aquel diablo que aborreces.” — Erasmo de Róterdam 3
“Vive de manera que puedas mirar fijamente a los ojos de cualquiera y mandarlo al diablo” — Henry Louis Mencken 3
“Pero desde que la novia del demonio, la Razón, esa bella prostituta, interviene y se cree que es sabia, y que lo que dice, lo que piensa, viene del Espíritu Santo, ¿quién puede ayu...” — Martín Lutero
“Un maestro que permanece mudo cuando se enseña el error, y no obstante pretende ser un maestro de la verdad, es peor que un fanático descarado y con su hipocresía hace más daño que...” — Martín Lutero
“Pero si para divertirte necesitas el permiso de los demás, entonces eres verdaderamente un pobre diablo” — Hermann Hesse 3
“Todos llevamos al cuello el yugo de la monotonía, todos esperamos algo, el diablo sabrá qué... Sí, todos esperamos. Más confusamente unos que otros, pero la expectativa es de todos...” — José Saramago