“Necesario es que tengas verdadero desprecio de ti mismo, si quieres vencer la carne y la sangre. Porque aún te amas muy desordenadamente, por eso temes sujetarte del todo a la volu...” — Tomás de Kempis
“Cualquier cosa, por pequeña que sea, si se ama o mira desordenadamente, nos estorba gozar del sumo bien, y nos daña” — Tomás de Kempis 4
“Amándome desordenadamente me perdí. Amándote a ti solo., buscándote, te encontré y me encontré” — Tomás de Kempis 3