“No conoce a nadie. Odia a toda la gente. A nosotros nos tolera porque somos el camino de su deseo. Está solo... solo.” — Jack London de El mexicano
“Una tragedia de existencia tan sombría como jamás se haya representado: un hombre enfermo que se arrastraba, un lobo enfermo que cojeaba.” — Jack London de Amor a la vida
“Aquella lámpara, que ardía sobre la tumba de un santo, era quizás el único faro que iluminaba ya las olas del Mediterráneo.” — Julio Verne de Héctor Servadac
“¡Qué sola se quedaba! Ahora sí, ahora sí que era un desierto el prao Somonte.” — Leopoldo Alas «Clarín» de Adios cordera
“Todo estaba amarillo, amarillo. ¡Las casas, el cielo, el mar, la tierra! ¡Qué desolación infinita!” — Abraham Valdelomar de El buque negro
“Fuera de los que combaten por ver quién reina, hombres ninguno hay.” — Benito Pérez Galdós de La campana del Maestrazgo
“Desierto el mundo, despoblado el cielo, enferma el alma y en el polvo hundido el sacro altar.” — Rosalía de Castro de En las orillas del Sar 5
“Yo también puedo sembrar la desolación; mi enemigo no es invulnerable. Esta muerte le acarreará la desesperación, y mil otras desgracias lo atormentarán y destrozarán” — Mary Shelley
“Si la civilización de Europa se hundiese, como se hundió en Grecia, la desolación intelectual que resultaría de ello sería tan profunda como lo fue entonces.” — Albert Einstein
“La hora del amanecer es aquella en que el crimen pesa, la orgía se halla extenuada y hasta la desolación encuentra un albergue.” — Benjamín Disraeli
“Juntos compartimos los azares de la guerra, la desolación de nuestros hogares, el derramamiento de sangre de nuestros hermanos, y los toques marciales de los clarines de la victori...” — Emiliano Zapata
“Juntos compartimos los azares de la guerra, la desolación de nuestros hogares, el derramamiento de sangre de nuestros hermanos, y los toques marciales de los clarines de la victori...” — Emiliano Zapata