“Desde entonces comprendí que la aurora del amor es el deseo.” — Ignacio Manuel Altamirano de Antonia 7
“El deseo, por la imposibilidad, cuchillo de la esperanza, fue menguando.” — Miguel de Cervantes de La señora Cornelia
“El mismo sufrimiento cuando es por un par de pupilas nuevas llega a parecerme una felicidad.” — Abraham Valdelomar de El hipocampo de oro 9
“no es posible que haya desdicha mayor que no ser Irene mía.” — Pedro Calderón de la Barca de Amado y aborrecido
“Una mujer blanca, hermosa y fría, como esa mujer de piedra que parece incitarme con su fantástica hermosura.” — Gustavo Adolfo Bécquer de El beso
“Necesitaba un soplo de brisa del mar para mi frente calurosa, beber hielo y besar nieve.” — Gustavo Adolfo Bécquer de El beso
“Tengo un alma bizarra y varonil, que gusto del que desgarra y más allá de la muerte tira atrevido la barra.” — Miguel de Cervantes de El gallardo español
“El que busca lo imposible es justo que lo posible se le niegue.” — Miguel de Cervantes de El curioso impertinente 5
“pueda el ingenio alcanzar lo que el afecto no puede.” — Pedro Calderón de la Barca de El veneno y la triaca
“El gusto del coraçon consiste en la possessión mucho mas que en la esperanza.” — Miguel de Cervantes de Pedro de Urdemalas 5
“cada corazón la urna cineraria de una esperanza o de un deseo.” — Mariano José de Larra de El día de difuntos de 1836. Fígaro en el... 4
“Si ellas quieren contrabando o matute le habrá aunque mates a docenas a los matuteros y contrabandistas.” — Juan Valera de El maestro Raimundico
“Respirando el aire de la libertad y amando y siendo amado.” — Ignacio Manuel Altamirano de Cuentos de invierno
“Antes creía yo que se necesitaban días, meses, años, para apasionarse de una mujer. Esta vez conocí que bastan algunas horas; que basta una mirada.” — Ignacio Manuel Altamirano de Cuentos de invierno 6
“El amor no debe ser más que el embellecimiento del camino de la ambición.” — Ignacio Manuel Altamirano de Clemencia 5
“el deseo presta audacia al espíritu, que recobra para sí todas las fuerzas que pierde la materia.” — Gustavo Adolfo Bécquer de Cartas desde mi celda 8
“hay horas peligrosas, horas lentas y cargadas de extraños pensamientos y de una voluptuosa pesadez, contra la que es imposible defenderse.” — Gustavo Adolfo Bécquer de Cartas desde mi celda 10
“Me asombro de que los hombres hagan tantas necedades por el descubrimiento y posesión de treinta centímetros de piel oculta.” — Vicente Blasco Ibáñez de Los enemigos de la mujer
“Ambos se amaban con la más ardiente efusión de las almas, sin la menor malicia, sin que la dormida sensualidad en ellos despertase.” — Juan Valera de El duende beso
“Pidiéndole la entrega de su alma, sin la cual no es nada la limosna del cuerpo.” — Vicente Blasco Ibáñez de Mare nostrum