“Una gloria que no es más que ruido y unas coronas de papel, bajo cuyas hojas sin sávia vienen siempre millones de espinas.” — José Zorrilla de Recuerdos del tiempo viejo 5
“Cada nuevo sol ilumina en el consorte un nuevo defecto que la venda de la pasión no nos había permitido ver.” — Mariano José de Larra de Doncel de Don Enrique el doliente 5
“La vida común se opondrá siempre a la duración del amor entre los esposos.” — Mariano José de Larra de Doncel de Don Enrique el doliente
“Dióme el dolor tan sin tasa y con tal tasa el placer ese mundo que mentáis, que los días de mis años conté en él por desengaños.” — José Zorrilla de El punal del godo
“Creía que en la gloria no había, Fabio, penas; y que en la libertad no había cadenas.” — Luis de Góngora de Las firmezas de Isabela
“Un momento me desasosegó la idea de que mis hermanos eran los que me saludaban a balazo seco, sin que yo les hubiese ofendido.” — Emilia Pardo Bazán de Fraternidad
“Beba cada día un sorbo de decepción: el vaso entero, de una sentada, es dosis mortal.” — Emilia Pardo Bazán de La quimera 6
“Libre, he aprendido á conocer el precio de la libertad; apartado de la política, he presentido sus amarguras.” — Emilia Pardo Bazán de El saludo de las brujas 5
“El amor es una tontería, la mayor necedad en que el ser humano puede incurrir.” — Benito Pérez Galdós de Torquemada y San Pedro
“Nada me hastía como ver a estos hombres, que son todos mentira, así cuando dicen verdad como cuando la fingen.” — Benito Pérez Galdós de España sin rey 5
“Por mi mal tuve ambición, y ya véis lo que hemos sacado: bambolla, mayor gasto, esperanzas fallidas, los pies fríos y la cabeza caliente.” — Benito Pérez Galdós de Bodas reales
“En el mar de la mujer / pocos naufragan de noche; / muchos, al amanecer.” — Antonio Machado de Abel Martín 6
“Todos los idilios, en este mundo miserable, terminan con lágrimas.” — Armando Palacio Valdés de La guerra injusta
“Al fin, el más sabio lleva agriamente un desengaño.” — Juan Ruiz de Alarcón de La verdad sospechosa 5
“no sospechamos ni remotamente que el ídolo que adoramos puede convertirse en el ser real y positivo que la experiencia y el desengaño nos presentan.” — Gertrudis Gómez de Avellaneda de Sab 5