“Perder el dinero es a menudo un delito; adquirirlo por malas artes es aún peor, y malgastarlo es lo peor de todo.” — John Ruskin 5
“Tenía el oscuro presentimiento de que aún no había concluido todo y de que pronto cometería de nuevo algún crimen espantoso, que borraría con su magnitud el recuerdo de su anterior...” — Mary Shelley
“Sea lo que quiera Dios que sea, mi delito es la torpeza de ignorar que hay quien no tiene corazón, y va quemando, va quemándome y me quema.* (¿Y, ¿si fuera ella?)” — Alejandro Sanz
“No hay delito, absolutamente ninguno, que no pueda ser tolerado cuando nuestro lado lo comete.” — George Orwell 6
“Harto de ricos por la tele ostentando, como si se nos tuviera que caer la baba... ¡faltan más comandos! Me dan asco teniendo miedo a los rojos, les comieron el coco, yo antisistema...” — Pablo Hasél
“¡Ay mísero de mí! ¡Y ay infelice! Apurar, cielos, pretendo ya que me tratáis así, qué delito cometí contra vosotros naciendo; aunque si nací, ya entiendo qué delito he cometido. Ba...” — Pedro Calderón de la Barca 7
“¿Me achacaríais como delito rechazar a una solterona cuando Vuestra Excelencia se permite soplarnos a todas las jóvenes?” — Pierre-Augustin de Beaumarchais
“El mayor delito es el suicidio, porque es el único que no da lugar al arrepentimiento.” — Alexandre Dumas 3
“El remordimiento no es, pues, sino una desagradable reminicencia resultado de las leyes y de las costumbres aceptadas, pero nunca dependiente de la clase de delito.” — Marqués de Sade
“Belano, le dije, el meollo de la cuestión es saber si el mal (o el delito o el crimen o como usted quiera llamarle) es casual o causal. Si es causal, podemos luchar contra él, es d...” — Roberto Bolaño
“El hombre sabio no debe abstenerse de participar en el gobierno del Estado, pues es un delito renunciar a ser útil a los necesitados y una cobardía ceder el paso a los indignos.” — Epicteto 4
“Y robar a un hombre pobre es delito más grave que robar a uno rico, pues el pobre notará más el daño.” — Thomas Hobbes
“Toda oposición contra el supremo poder legislativo, toda incitación que haga pasar a la acción el descontento de los súbditos, todo levantamiento que estalle en rebelión, es el del...” — Immanuel Kant