“Silveria no sabía lo que era miedo. Gustaba cierto sublime deleite al sentirse circundada de tinieblas y de misterio.” — Juan Valera de El hechicero
“La verdadera amistad busca tres cosas: la virtud, por honesta; el diálogo,como deleite; y la utilidad, como necesidad.” — Plutarco 3
“Primero que todo, vi la luna tan cerca como si estuviese apenas a una distancia de dos semidiámetros de la tierra. Después de la luna, observé frecuentemente otros cuerpos celestes...” — Galileo Galilei
“Si usted quiere saber de verdad en qué se basa la Tierra Media, le diré que en mi asombro y deleite ante la tierra tal como es, particularmente, la tierra natural.” — J. R. R. Tolkien
“Lo mejor del mundo lo han hecho siempre los diletantti, los que hacen las cosas por deleite, por amor y no por obligación o rutina.” — Gregorio Marañón 3
“No hemos de gozar con mayor deleite las cosas que nos han costado caras, ni con menos las que no nos han costado nada.” — André Gide 3
“La luna, como una flor en el alto arco del cielo, con deleite silencioso, se instala y sonríe en la noche.” — William Blake
“La luna, como una flor en el alto arco del cielo, con deleite silencioso, se instala y sonríe en la noche.” — William Blake
“Y, por tanto, si dos hombres desean una misma cosa que no puede ser disfrutada por ambos, se convierten en enemigos; y, para lograr su fin, que es, principalmente, su propia conser...” — Thomas Hobbes
“El esfuerzo no nos gusta sino en un principio, tras el reposo; y a no ser en un principio, tras el esfuerzo, no hay deleite en el reposo.” — Giordano Bruno 4
“Amistad, don del cielo, deleite de las grandes almas; amistad, cosa que los reyes, que tanto se distinguen por su ingratitud, no tienen la dicha de conocer.” — Voltaire 3
“Es funesto que nos acostumbremos a reconocer como ejemplos de sana belleza algunas obras clásicas, que acaso son objetivamente muy valiosas, pero que no causan deleite.” — José Ortega y Gasset
“Hay que limpiar la mente de prejuicios y de imágenes ajenas hacer el firme propósito de ver y juzgar por nosotros mismos, como si el objeto hubiera sido creado expresamente para re...” — Santiago Ramón y Cajal 2