“Los abusos son como los viejos caducos: llega un tiempo en que dejan de infundir respeto.” — Edmund Burke 4
“Cuando, para él, los oprimidos dejan de ser una designación abstracta y devienen hombres concretos, despojados y en una situación de injusticia: despojados de su palabra, y por est...” — Paulo Freire
“Tengamos en cuenta que la virtud, el saber, el amor a la libertad son las cualidades que desencadenan la fatal venganza de los inquisidores y que, cuando las mismas son destruidas,...” — David Hume
“Prefiero los malvados a los imbéciles, porque aquellos, al menos, dejan algún respiro.” — Alejandro Dumas (hijo) 5
“Los últimos años de la vida se asemejan al final de un baile de máscaras en que se dejan caer las caretas.” — Arthur Schopenhauer 4
“La envidia en los hombres muestra cuán desdichados se sienten, y su constante atención a lo que hacen o dejan de hacer los demás, muestra cuánto se aburren.” — Arthur Schopenhauer 3
“La fuerza de las convicciones religiosas tiene que orientarse a la superación de los retos globales de la humanidad, algo que solo ocurrirá si las religiones dejan de debatirse en...” — Hans Küng
“Una vez nacidos, quieren vivir y alcanzar su destino, pero más bien descansar, así que dejan tras de sí para que alcancen su destino.” — Heráclito
“En los corazones de los hombres más temerarios hay cuerdas que no se dejan tocar sin emoción.” — Edgar Allan Poe 5
“Ciertas personas, en el afán de querer construir un mundo donde ninguna amenaza externa pueda penetrar, aumentan exageradamente sus defensas contra el exterior y dejan su interior...” — Paulo Coelho
“Los hombres no dejan de jugar cuando se hacen viejos. Se hacen viejos cuando dejan de jugar.” — Anónimo 3
“Las estadísticas son como un bikini; lo que dejan ver es sugerente, pero lo que esconden es vital.” — Anónimo 2
“El mayor crimen está ahora, no en los que matan, sino en los que no matan pero dejan matar.” — José Ortega y Gasset 2
“Al entrar en sociedad deben cogerse las llaves del corazón y meterlas en el bolsillo; los que las dejan en su sitio son estúpidos.” — Johann Wolfgang von Goethe 4