“Una mujer hermosa agrada a la vista; una mujer buena agrada al corazón; la primera es una joya, la segunda un tesoro.” — Marlene Dietrich 4
“Una mujer hermosa agrada a los ojos; una mujer buena agrada al corazón; la primera es un dije; la segunda es un tesoro” — Marlene Dietrich 5
“Señor, abre mi corazón a la inteligencia de tu ley; enséñame a vivir conforme a tus mandamientos” — Tomás de Kempis
“Si hay gozo en el mundo, el hombre de puro corazón lo posee. Y si en algún lugar hay tribulación y congojas, es donde habita la mala conciencia” — Tomás de Kempis 5
“Del desordenado amor y vano temor nace todo el desasosiego del corazón y toda distracción de los sentidos” — Tomás de Kempis 6
“Ten buena conciencia y tendrás siempre alegría. Si alguna alegría hay en el mundo la tiene seguramente el hombre de corazón puro.” — Tomás de Kempis 7
“Ten buena conciencia y tendrás siempre alegría. Si alguna alegría hay en el mundo, la tiene seguramente el hombre de corazón puro” — Tomás de Kempis 6
“...es lo que decimos cuando no queremos mostrar nuestra debilidad, decimos, Bien, aunque nos estemos muriendo, a esto le llama el vulgo hacer de tripas corazón, fenómeno de convers...” — José Saramago
“Cuántos siglos necesita la razón para llegar a la justicia que el corazón comprende instantáneamente.” — Concepción Arenal 6
“Para mí la oración es un impulso del corazón, una sencilla mirada al cielo, un grito de agradecimiento y de amor en las penas como en las alegrías.” — Santa Teresa de Jesús 4
“Si en medio de las adversidades persevera el corazón con serenidad, con gozo y con paz, esto es amor.” — Santa Teresa de Jesús 4
“El corazón, a un lado. Primero, el deber. Pero, al cumplir el deber, pon en ese cumplimiento el corazón: que es suavidad.” — Josemaría Escrivá de Balaguer 4
“No te esfuerces, ni te preocupes. Óyeme bien: es la hora del corazón.” — Josemaría Escrivá de Balaguer 6
“Ningún poder humano puede jamás violentar el sagrario impenetrable de la libertad del corazón.” — François Fénelon 5
“Todo en mí se abre, se asombra; me late el corazón; una sobreabundancia de vida me sube a la garganta como un sollozo. Ya no sé nada; es una vehemencia sin recuerdos y sin arrugas.” — André Gide 5
“Y cuando durante todo ese tiempo se piensa que los demás van al placer sin deseo, se piensa en ¡cuánto darían ellos por sentir hasta el más leve escalofrío de fiebre, y que uno de...” — André Gide