“La necesidad nos convertirá a todos en perjuros.” — William Shakespeare de Trabajos de amor perdidos 4
“Mientras mi lengua le maldice, mi corazón ruega por él.” — William Shakespeare de La comedia de las equivocaciones 6
“Ésa es la causa principal de todo mi bien y de toda mi desventura.” — Miguel de Cervantes de El amante liberal
“En Carriazo vio el mundo un pícaro virtuoso, limpio, bien criado y más que medianamente discreto.” — Miguel de Cervantes de La ilustre fregona
“¿cómo puede ser que quiera yo no querer, y que quiera aunque no quiera?” — Pedro Calderón de la Barca de Amado y aborrecido 6
“Era tan bella, así demacrada y consumida, que mis ojos hallaban todo su deleite en aquello mismo que me entristecía.” — Ramón del Valle-Inclán de Sonata de otoño
“A fuerza de darme miedo, me daba una sensación tan agradable.” — Abraham Valdelomar de La ciudad muerta
“La reconciliación llegó, tanto más efusiva cuanto hirientes fueran los agravios.” — Horacio Quiroga de La gallina degollada 7
“con que con docta muerte y necia vida, viviendo engañas y muriendo enseñas” — Sor Juana Inés de la Cruz de Poesías
“Me voy, me voy, me voy, pero me quedo, pero me voy, desierto y sin arena: adiós, amor, adiós, hasta la muerte.” — Miguel Hernández de El rayo que no cesa 6
“El hombre era cazador, y cazaba también venados, pero era un hombre bueno.” — Horacio Quiroga de La gama ciega
“El buen Dios tenía una casa para los fieles y un inmenso desván para las bestias del espacio.” — Vicente Blasco Ibáñez de La catedral
“La alegría de la vida era un pecado; la desnudez, obra de Dios, una abominación.” — Vicente Blasco Ibáñez de La maja desnuda
“Lo quería mucho, sin embargo, a veces con un ligero estremecimiento.” — Horacio Quiroga de El almohadon de plumas
“De lo que de noche puedo robar voy su sustento aumentando y a veces sin él me quedo.” — Tirso de Molina de El condenado por desconfiado
“Soy feliz… ¡y cómo me aburro apenas ella se aleja! Me doy asco a mí mismo.” — Vicente Blasco Ibáñez de A los pies de Venus