“No existe posesión de mayor precio que un amigo de veras; en ésta suelo descansar, y con ella consolarme de los posibles desafueros de la fortuna.” — Erasmo de Róterdam 4
“Si te dignas consolarme, bendito seas; si me quieres ver afligido, seas igualmente bendito sin cesar” — Tomás de Kempis 4
“Necesitaba consolarme. A menudo acudía a unas veladas que tenía lugar en casa de un viejo amigo aun sabiendo que sólo me dejaban las heces de una charla vacía y un regusto amargo.” — Yukio Mishima
“En los momentos más duros de mi existencia, cuando me ha parecido que se cierran todas las puertas, el sabor de esos damascos me viene a la boca para consolarme con la idea de que...” — Isabel Allende