“¡Dios te perdonará! Tal vez yo sea cien veces peor que tú.” — León Tolstoi de Dios ve la verdad pero espera
“En cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.” — León Tolstoi de Donde está el amor, allí está Dios 11
“Si debe ser azotado por robar una manzana, ¿qué debería hacerse con nosotros por nuestros pecados?” — León Tolstoi de Donde está el amor, allí está Dios 15
“Antes había visto la muerte en su rostro; pero ahora estaba vivo, y reconocí en él la presencia de Dios.” — León Tolstoi de De lo que vive el hombre
“La razón lo era todo para él, y no comprendía que los demás albergaran sentimientos de amor o compasión, salvo como frágiles debilidades que había que superar.” — Jack London de Un millar de muertes
“Al principio sintió compasión por su enemigo; pero esta se desvaneció ante el instinto primitivo de sobrevivir, que a su vez dio paso a la sed de sangre.” — Jack London de El hijo del lobo
“No podemos llevarlo con nosotros. Y no sería correcto dejarlo para que los pictos le cojan vivo.” — Robert E. Howard de Conan el usurpador
“Este hombre dejó de creer en mi santa misión; pero se retiró con el corazón lleno de consuelo.” — Khalil Gibran de El precursor
“Siempre se mostraba indulgente con las debilidades y a veces con las faltas ajenas.” — Julio Verne de La caza del meteoro
“La compasión se tiene del que padece no mereciéndolo; el miedo es de vér el infortunio en un semejante nuestro.” — Aristóteles de El arte poetica 9
“Querernos es tratar de conducirnos hacia la dicha; y si erramos, esperar pacientes para tender los brazos y murmurar una palabra de consuelo y de esperanza.” — Antonio de Hoyos y Vinent de A flor de piel
“Los que van a morirse sonríen piadosamente por todos los que se van a quedar.” — Abraham Valdelomar de Yerba santa
“Si compadecemos al ciego que jamás ha visto la luz del sol, ¿por qué no hemos de compadecer esta ceguera del corazón?” — Alejandro Dumas (hijo) de La dama de las camelias
“Desde entonces no he podido despreciar a ninguna mujer.” — Alejandro Dumas (hijo) de La dama de las camelias
“La amistad es entonces la limosna de la compasión, así como la compasión es la limosna del alma.” — Ignacio Manuel Altamirano de Cuentos de invierno 5
“Él no se oponía a que pescaran en el río para comer; pero no quería que mataran inútilmente a millones de pescaditos.” — Horacio Quiroga de El paso del Yabebirí
“Era el hombre de siempre, insensible para el dolor propio, conmovido ante el sufrimiento de los demás.” — Vicente Blasco Ibáñez de La bodega
“Me parecía que mil vidas pusiera yo para remedio de un alma de las muchas que allí se perdían.” — Santa Teresa de Jesús de Camino de perfeccion
“Cuando el llanto consuele tu alma obscura, sabe que es aquella agua lo que lloras.” — Leopoldo Lugones de Odas seculares
“más de uno á quien pecar le puso cano, rodando por el polvo, ya maltrecho, sintió de pronto el corazón rehecho al tocar la sonrisa de un hermano.” — Miguel de Unamuno de Rosario de sonetos liricos 5
“Si nos viéramos desnudas las almas, nuestras rencillas y reconcomios todos fundiríanse en una inmensa piedad mutua.” — Miguel de Unamuno de Verdad y vida
“Adivinó en Joaquín, con divino instinto, un enfermo, un inválido del alma, un poseso, y sin saber de qué, enamoróse de su desgracia.” — Miguel de Unamuno de Abel Sánchez. Una historia de pasión