“Seis pies desde la cabeza hasta los talones era todo lo que necesitaba.” — León Tolstoi de Cuanta tierra necesita un hombre
“Hay mucha tierra, pero ¿me dejará Dios vivir en ella? ¡He perdido mi vida, he perdido mi vida!” — León Tolstoi de Cuanta tierra necesita un hombre
“Si yo tuviera mucha tierra, no temería al mismísimo diablo.” — León Tolstoi de Cuanta tierra necesita un hombre
“Para un ladrón cuya alma está en su profesión, hay un atractivo y un desafío en un hombre muy viejo y muy débil.” — H. P. Lovecraft de El viejo terrible
“Un hombre que es capaz de revisar un cajón y robarse una medialuna es un ser humano sin sensibilidad.” — Roberto Arlt de El misterio de los tres sobretodos
“El dinero adquirido a fuerza de trapacerías se nos fingía mucho más valioso y sutil.” — Roberto Arlt de El juguete rabioso
“¡Cien millones!… ¡Cien millones!… —repetía. —Es decir, ¡mil veces cien mil francos!” — Julio Verne de Maravillosas aventuras de Antifer
“No cree en nada, ni siquiera en su propia ciencia, salvo en lo que le reporta.” — Julio Verne de Frritt flacc
“Un hombre duro, ese doctor Trifulgas. Poco compasivo, que solo atendía previo pago en metálico.” — Julio Verne de Frritt flacc
“Se ha perseguido a ésta sin descanso, y se la ha dado muerte sin discernimiento ninguno, sin respetar siquiera las crías ni las hembras en estado de preñez.” — Julio Verne de El país de las pieles
“No cree en nada, ni siquiera en su ciencia, excepto en lo que le produce.” — Julio Verne de Cuentos completos vol ii
“La miseria, y después la muerte, se apoderaron de la mayor parte de los que visitaron el Caribú.” — Julio Verne de Cesar cascabel
“No son baluarte las riquezas para quien en el tedio de la hartura derriba con pie sacrílego el ara santa de la justicia.” — Esquilo de Agamenon 6
“Pocos objetos hay en el mundo que no tengan dentro algunos reales por lo menos; el caso está en saber retorcer y estrujar las cosas para que suden cuartos.” — Leopoldo Alas «Clarín» de Protesto
“Una ambición absorbente y arrolladora se apoderó de sus almas y reemplazó en parte la esperanza en el Cielo.” — Ambrose Bierce de Aceite de perro
“La conversión de sus vecinos en aceite de perro llegó a convertirse en la única pasión de sus vidas.” — Ambrose Bierce de Aceite de perro
“¿No es una riqueza ridícula aquella cuya abundancia no impide que el que la posee se muera de hambre?” — Aristóteles de Política 4
“No hay mayor calamidad que estar descontento con la propia suerte; no hay mayor falta que el deseo de conseguir.” — Lao-Tse de Tao Te King
“Lo bien ganado se pierde, y lo malo, ello y su dueño.” — Miguel de Cervantes de El vizcaíno fingido 4
“No era la virtud próxima a sucumbir ante la dádiva, sino la perversidad contemplándose en el cieno.” — Ignacio Manuel Altamirano de El Zarco
“La codicia tiene garras para coger, pero no tiene manos para labrar.” — Antonio Machado de La tierra de Alvargonzález 9
“Mucha sangre de Caín tiene la gente labradora. La envidia armó pelea en el hogar de Alvargonzález.” — Antonio Machado de La tierra de Alvargonzález