“Héroes convencidos, perseguidos por la CIA,vierten su agonía por la libertad siendo censurados,y a sangre fría sin piedad, asesinados por gobernantes cobardes, mi RAP arde al recor...” — Nach
“Incurrir en el pecado del silencio cuando se debiera protestar, hace cómplices y cobardes a los hombres.” — Zhou Enlai 5
“'No me incumbe' es la pantalla tras la cual escudan los cobardes su falta de caballerosidad.” — Robert Baden-Powell 5
“El hombre superior es el que siempre es fiel a la esperanza; no perseverar es de cobardes.” — Eurípides 4
“Morir es cosa de un segundo. Hagamos todos el sacrificio de nuestras vidas, si este sacrificio es útil, pero no seamos cobardes. Porque entonces perderemos la vida y la dignidad, q...” — Lord Byron 4
“Para los historiadores, los príncipes y los generales son genios; para los soldados siempre son unos cobardes.” — León Tolstoi 5
“Los hombres son ingratos, frívolos, mentirosos, cobardes y codiciosos; mientras uno los trate bien lo apoyan... pero cuando uno está en peligro se vuelven contra él.” — Nicolás Maquiavelo 4
“Me levanté y fui hacia el jodido cuarto de baño. Odiaba mirarme en aquel espejo pero lo hice. Vi depresión y derrota. Unas bolsas oscuras debajo de mis ojos. Ojitos cobardes, los o...” — Charles Bukowski
“Y del mismo modo que de cien cabezas huecas no se hace un sabio, de cien cobardes no surge nunca una heroica decisión.” — Adolf Hitler 4
“Los cobardes mueren muchas veces antes de su verdadera muerte; los valientes prueban la muerte sólo una vez.” — William Shakespeare 4
“La astrología es una ciencia que tienen por golosina los cobardes, sin otro fundamento que el crédito de los supersticiosos. Es un falso testimonio que los hombres mal ocupados lev...” — Francisco de Quevedo
“No hay que temer a los que tienen otra opinión, sino a aquellos que tienen otra opinión pero son demasiado cobardes para manifestarla.” — Napoleón Bonaparte 5
“La única objeción al matrimonio científico que merece una atención definitiva, es sencillamente que una tal cosa sólo podría ser impuesta a inimaginables esclavos y cobardes.” — G. K. Chesterton