“Al fin, a su tiempo y día el mortal que menosprecie a los dioses paga la pena que merece.” — Esquilo de Las suplicantes 11
“De la flor de la soberbia, sale luego la espiga del crimen; la mies que se coge es mies de lágrimas.” — Esquilo de Los persas 5
“La espada afiladísima de la Justicia pasa algún día de parte a parte el corazón del malvado.” — Esquilo de Las coeforas 5
“Baila siempre, baila con tus zapatos colorados, que es lo único que has amado en el mundo.” — Hans Christian Andersen de Los zapatos rojos
“El culpado no por conocer su culpa deja de sentir la pena del castigo.” — Miguel de Cervantes de El casamiento engañoso 5
“Sus patas, que eran blancas, estaban entonces coloradas por el veneno de las víboras.” — Horacio Quiroga de Las medias de los flamencos
“Cerebro sabio en el mundo no basta que esté escarnecido, ha de estar también lastimado y maltratado.” — Sor Juana Inés de la Cruz de Respuesta a sor Filotea de la Cruz 5
“Nadie se burle con quebrantar la más mínima cosa de nuestra orden, que le costará la vida” — Miguel de Cervantes de Novelas ejemplares
“No se interprete culpa la defensa, ni se adelante, si el vencer consigo, a la venganza el brazo ni el castigo.” — Lucano
“Tenía miedo de las dagas verbales.Temía la calma antes de la tormenta. Temía por mis propios huesos. Tenía miedo de tu seducción. Le temía a tu coacción. Tenía miedo a tu rechazo....” — Alanis Morrissette 6
“No habrá recompensa para los perversos... Pero los justos pueden conseguirla cuando les apetezca.” — Alan Moore
“Por ganancias que de vergonzosos actos derivan pocos quedan a salvo y muchos más reciben su castigo.” — Sófocles 5
“Los malvados no necesitan del castigo de Dios ni de los hombres, porque su vida corrompida y atormentada es para ellos un castigo continuo.” — Plutarco 5
“Cuanto más estudiamos la cuestión, tanto más estamos obligados a afirmar que la sociedad, en si, es responsable de las acciones antisociales cometidas en medio de ella; y que ningú...” — Piotr Kropotkin
“Este es el castigo más importante del culpable; nunca ser absuelto en el tribunal de su propia conciencia.” — Juvenal 5
“El primer castigo del culpable es que no podrá jamás ser absuelto por el tribunal de su conciencia” — Juvenal 4