“Golpeó una puerta, y, en la plaza de la aldea, el niño hizo girar sus brazos, comprendido por las veletas y los gallos de los campanarios de todas partes, bajo el deslumbrante chub...” — Arthur Rimbaud
“Un alma se mide por las dimensiones de sus deseos, como se juzga una catedral por la altura de sus campanarios.” — Gustave Flaubert 5