“Un hombre es un dios en ruinas.” — Ralph Waldo Emerson de Ensayo sobre la naturaleza seguido de va...
“Así como se habían elevado más alto de lo que la humanidad podría soñar, así se hundieron más bajo de lo que alcanzan las pesadillas del hombre.” — Robert E. Howard de La reina de la costa negra
“Aquellos que habían sido dioses alados se convirtieron en demonios con alas.” — Robert E. Howard de La reina de la costa negra
“Cuando se alcanza cierta altura, la fragilidad humana cae y se precipita como un torrente desde ella.” — Eurípides de Hipolito
“El hombre rige ahora donde antes regían Ellos, pero pronto regirán Ellos donde ahora rige el hombre.” — H. P. Lovecraft de El horror de Dunwich 9
“Hay una cantidad infinita de patetismo en el estado de una persona eminente que ha descendido en el mundo.” — H. P. Lovecraft de Aire frío
“Este bravo oficial había merecido los elogios de todos los capitanes a los cuales había servido y ahora se había convertido en el jefe de una banda de piratas.” — Julio Verne de Los amotinados de la Bounty
“Él precipita a los mortales en la sima de su perdición desde las altas torres de sus soberbias esperanzas.” — Esquilo de Las eumenides 10
“Cuando el hombre corre desatentado a su destino, hasta el cielo se junta con él, y le ayuda a despeñarse.” — Esquilo de Los persas 8
“Como cada día gastaba dinero sin recibir ninguno, al final le quedaron solo dos céntimos.” — Hans Christian Andersen de El yesquero
“Por Dios, sentémonos en tierra a contarnos historias tristes de la muerte de los reyes.” — William Shakespeare de Ricardo II
“Los empedernidos, cuando resbalan, no paran hasta el abismo.” — Ignacio Manuel Altamirano de Clemencia
“Para que tú me tengas es fuerza que caiga yo.” — Pedro Calderón de la Barca de Pleito matrimonial del cuerpo y alma
“Ya no eran aquellos pensamientos de orgullo y de conquista, que volaban como águilas con las garras abiertas.” — Ramón del Valle-Inclán de Sonata de primavera
“¿Quién ganó al principio, que á la postre no perdió?” — Pedro Calderón de la Barca de A secreto agravio secreta vengaza 8
“Más quiero despeñarme de bizarro, que rendirme de medroso.” — Pedro Calderón de la Barca de El mágico prodigioso
“si en otras suele ser el subir para caer, él cayó para subir.” — Pedro Calderón de la Barca de No hay instante sin milagro
“aquella mujer que hubiera sido acaso una Lucrecia, sucumbe por fin á la seducción y á la falaz esperanza de mejor suerte.” — Mariano José de Larra de El casarse pronto y mal