“El misticismo en religión, la rutina en la ciencia, el amaneramiento en las artes, caen como cayeron los dioses paganos, entre burlas” — Benito Pérez Galdós de Doña Perfecta 15
“Adiós, sueños torpes: el género humano despierta y sus ojos ven la realidad” — Benito Pérez Galdós de Doña Perfecta 11
“Parece que no se ha de llegar nunca a aquella cima eminente, en la cual el castillo semeja audaz volantinero que hace piruetas en la punta de una percha.” — Benito Pérez Galdós de Portugal
“Todo se ha de arreglar a tu satisfacción. -Siempre quiero las cosas con fuerza, con toda mi alma, y por eso lo que yo quiero es. -También yo he querido con fuerza, y... nada. -Porq...” — Benito Pérez Galdós de Vergara
“Pertusa es el que lleva con más calma nuestra prisión, pues su acendrada fe le da confianza en Dios misericordioso y en el triunfo de la inocencia.” — Benito Pérez Galdós de Vergara
“En fin, no hay que reírse de los sueños, que a lo mejor resultan profecías o barruntos vagos de la realidad.” — Benito Pérez Galdós de O'Donnell
“No hay vida más ejemplar que la del que cultiva los campos, porque toda ella es sacrificio y paciencia, de que no tenéis idea los ricos que vivís y triunfáis en las ciudades.” — Benito Pérez Galdós de Narváez
“Quien dice labranza dice palos, hambre, contribución, apremios, multas, papel sellado, embargo, pobreza y deshonra...” — Benito Pérez Galdós de Narváez
“Alguien me lo ha dicho. -Señora, no siempre se dice la verdad a los Reyes. -Según eso, no es verdad que hagas feliz a tu mujer.” — Benito Pérez Galdós de Narváez
“Entonces veremos dónde está la sinrazón y dónde la cordura. -Las convicciones arraigadas, señor mío, aunque sean erróneas, merecen siempre respeto.” — Benito Pérez Galdós de Montes de Oca
“Allí las cañas han sido siempre espadas, los corazones hornos de coraje, la fraternidad emulación, y las vidas muertes.” — Benito Pérez Galdós de Montes de Oca
“Dejar a Dios lo que es del alma... ver venir serenamente los hechos humanos, mirando siempre a la verdad, a la rectitud.” — Benito Pérez Galdós de Luchana
“Debemos obedecer al corazón... que nunca nos engaña. -¿Y si te dijera yo que nos engaña casi siempre?” — Benito Pérez Galdós de Los duendes de la camarilla
“Por estos o los otros pensamientos iba siempre a parar al examen de la tristísima situación a que había llegado, sin ver por ninguna parte remedio ni salida; todo por el amor a un...” — Benito Pérez Galdós de Los duendes de la camarilla
“Por que no hay colectividad, por mala que sea, en la cual no haya algo bueno.” — Benito Pérez Galdós de Los ayacuchos
“Ahora me ha concedido Dios otro mayorazgo: me ha concedido el hombre que eligió mi corazón entre todos los que existen y pueden existir en el mundo...” — Benito Pérez Galdós de Los ayacuchos
“Tan difícil será que yo altere la paz de usted como dejar de amarla, porque mi amor es toda mi alma, y nada puedo contra él, como no se puede nada contra Dios.” — Benito Pérez Galdós de Las tormentas del 48
“Todos los hombres hacen historia inédita; todo el que vive va creando ideales volúmenes que ni se estampan ni aun se escriben.” — Benito Pérez Galdós de Las tormentas del 48
“Porque ya ves; nuestra vida no es vida, sino más bien muerte, y nuestro comer es ayunar, y nuestras alegrías penas y quebrantos.” — Benito Pérez Galdós de La vuelta al mundo en la Numancia
“Verdaderas son siempre en sueños las visiones del morir; las del nacer no lo son.” — Benito Pérez Galdós de La vuelta al mundo en la Numancia
“El pobre es el que habla siempre bien de las personas altas, pues como está mal comido, no tiene aliento más que para honrar y aclamar.” — Benito Pérez Galdós de La revolución de julio
“En las leyendas, como en la vida, la muerte viene siempre a tiempo, es decir, cuando según nuestro criterio no debe venir.” — Benito Pérez Galdós de La estafeta romántica
“En una y otra esfera no hay linderos para el hombre de gran corazón, de inteligencia poderosa.” — Benito Pérez Galdós de Zumalacarregui
“Dios ha querido someterme a esta prueba durísima, poniendo mi conciencia, aún turbada, frente a la del hombre en quien reconozco las virtudes que yo no tuve.” — Benito Pérez Galdós de Zumalacarregui