“El matrimonio es como la vida real; un campo de batalla y no un lecho de rosas.” — Robert Louis Stevenson 4
“El que lucha y huye, vive para pelear nuevamente, pero el que es asesinado en el campo de batalla, nunca más se pone de pie.” — Oliver Goldsmith 5
“La batalla por los derechos de las mujeres es de una larga data y ninguno de nosotros debe apoyar todo aquello que los socave.” — Eleanor Roosevelt 5
“La batalla de la vida no siempre la gana el hombre más fuerte, o el más ligero, porque tarde o temprano, el hombre que gana es aquel que cree poder hacerlo” — Napoleon Hill 4
“En cada batalla llega el tiempo cuando ambos lados se consideran atacados, luego el que continúa el ataque gana.” — Ulysses S. Grant 5
“En Vietnam, descubrí que los más grandes líderes no eran las personas duras que gritaban y chillaban o que eran físicamente abusivos. En el calor de la batalla, encontré que los me...” — Robert Kiyosaki
“No el que vence a miles de enemigos en la batalla, si no el que se vence a sí mismo, es el máximo vencedor.” — Buda Gautama 3
“Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo.” — Buda Gautama 3
“Mi pan lo comí entre batalla y batalla. Entre los asesinos dormí. Hice el amor sin prestarle atención y contemplé la naturaleza con impaciencia. Así pasé el tiempo que me fue conce...” — Bertolt Brecht 3
“Abandonarse al dolor sin resistir, suicidarse para sustraerse de él, es abandonar el campo de batalla sin haber luchado.” — Napoleón Bonaparte 4
“A veces una batalla lo decide todo, y a veces la cosa más insignificante decide la suerte de una batalla.” — Napoleón Bonaparte
“El infortunio, el aislamiento, el abandono y la pobreza son campos de batalla que tienen sus héroes.” — Victor Hugo 3
“El hombre ha nacido para luchar, y es como se le define mejor diciendo que es un guerrero nato y que su vida desde el principio al fin no es sino una batalla.” — Thomas Carlyle 4
“Defecto por defecto, preferible es la arrogancia al apocamiento, la osadía mide sus fuerzas y vence o es vencida, pero la modestia excesiva huye de la batalla y se condena a vergon...” — Santiago Ramón y Cajal 4