“El camino en sí es tan hermoso que sólo el avanzar por él vale la pena de vivir.” — Antón Chéjov de Historia de mi vida 10
“Nos encontramos, y de repente parece que debemos separarnos para siempre.” — Antón Chéjov de Tío Vania
“¡Oh, ser libre como un pájaro, volar lejos de todas vuestras caras somnolientas y vuestra palabrería y olvidar que habéis existido en absoluto!” — Antón Chéjov de Tío Vania
“Todos me conocen; cinco años ha, sin interrupción, que veraneo en los Grili-Viselki.” — Antón Chéjov de Los extraviados
“¡No sabes tú, amigo mío, la felicidad que experimenta uno con estar casado!” — Antón Chéjov de Los extraviados
“¡Caramba!; pero esto no son los Grili-Viselki; esto, es Hilovo…; los Viselki están a la derecha, detrás de la fábrica de fósforos, a cuatro kilómetros de aquí.” — Antón Chéjov de Los extraviados
“¿Cómo iban a ayudarlas los ricos, los fuertes, siendo tan groseros, tan ruines, tan borrachos, injuriándose de una maniera tan abominable?” — Antón Chéjov de Los campesinos
“Era un hombre fuerte, ancho de hombros, con una gran barba, y tocado con una gorra, como un simple obrero.” — Antón Chéjov de Los campesinos
“De cuando en cuando aparecían en Obruchanovo algunos descamisados que trabajaban a las órdenes del ingeniero.” — Antón Chéjov de Los campesinos
“No faltaban, para la comida, la sopa de coles y los puches, ni, para la cena, los puches y la sopa.” — Antón Chéjov de Los campesinos
“El campesino podía comer cuantas coles y cuantos pepinos quisiera.” — Antón Chéjov de Los campesinos
“Hace mucho que deseo consultarle a usted sobre este caso: es un caso muy interesante.” — Antón Chéjov de La sala número seis
“Su vecino inmediato es un hombrecillo vivaz e inquieto que usa una barbita puntiaguda; su cabello es negro y rizado como el cabello espeso de un negro.” — Antón Chéjov de La sala número seis
“El guardián está casi siempre en el vestíbulo; es un veterano retirado; se llama Nikita.” — Antón Chéjov de La sala número seis
“Entraron al patio del hospital, y, salvando el edificio central, se dirigieron hacia el pabellón donde está la sala núm.” — Antón Chéjov de La sala número seis
“No sin trabajo lograron apoderarse de él y volverle por fuerza a casa.” — Antón Chéjov de La sala número seis
“Tiene una cara de ebrio y cejas espesas que le dan un aire severo, y encendidas narices.” — Antón Chéjov de La sala número seis