“Nunca le había amado una mujer como él quería ser amado. El corazón le dijo entonces que esa mujer era La Ronca. ¡A buena hora!” — Leopoldo Alas «Clarín» de La ronca
“Amaba con vehemencia, con la explosión de cariño propia de una mujer que va hacia el ocaso.” — Vicente Blasco Ibáñez de Flor de mayo
“El anhelo de amar y todo el ser apasionado del virgen corazón despertaron de repente, como dormidos hasta los veintiocho años.” — Juan Valera de Dona luz
“Si en mi juventud primera el amor no halló cabida, cuando declina mi vida, mal abrigarlo pudiera.” — Gertrudis Gómez de Avellaneda de La hija de las flores 5