“De su boca hambrienta se quitaba el pan para mi boca, y de sus noches el sueño para atender a mis quejas.” — Roberto Arlt de El juguete rabioso 6
“¡No puedes figurarte lo horrible que es para una madre el pensamiento de que su hijo pueda estar rabioso!” — Horacio Quiroga de El perro rabioso
“A la medida que va creciendo, le va la madre quitando el regalo y escondiendo el tierno amor.” — San Juan de la Cruz de Noche oscura del alma