“es imposible quereros, Cipriano, hasta la muerte.” — Pedro Calderón de la Barca de El mágico prodigioso
“no por sanar con decirlo, pues es imposible el sufrirlo como lo es el remediarlo.” — Juan Ruiz de Alarcón de Las paredes oyen
“La gloria te quiere para sí, y yo no quiero ni puedo ser rival de la gloria.” — Juan Valera de El cautivo de doña Mencía 5
“Sus ojos fijos, llenos de lágrimas, contaron a la luna muy alta esa insuperable dicha que nunca, nunca había de llegar.” — Horacio Quiroga de Historia de un amor turbio
“Sentíase Artegui tan dueño de la hora, del instante presente, que, desdeñoso y melancólico, contemplaba a Lucía como el viajero a la flor de la cual aparta su pie.” — Emilia Pardo Bazán de Un viaje de novios
“Mi gloria consiste en una quimera, ya lo sé, y quimera extravagante... ¿Qué mal hago?” — Emilia Pardo Bazán de La prueba
“Cuando ví aquella fruta sabrosa, otro la tenía ya en la mano y le había hincado el diente.” — Benito Pérez Galdós de Lo prohibido
“No puedo ser santo, no puedo arrojar de mí esta segunda persona que me acompaña sin cesar.” — Benito Pérez Galdós de La batalla de los Arapiles