“Para hacer cosas dignas de alabanza una de las condiciones más necesarias es no temer la censura.” — Arturo Graf 4
“Un montón de epítetos es alabanza pobres: la alabanza está en los hechos, y en la manera de decirle a ellos.” — Jean de la Bruyere
“Ella es la mujer más encumbrada y la joya más noble de la cristiandad después de Cristo... ella es la nobleza, sabiduría y santidad personificadas. Nunca podremos honrarla lo sufic...” — Martín Lutero
“Las guerras no deberían narrase de manera diferente que los latrocinios, esto es, breve y escuetamente, sin alabanza alguna, antes bien, detestándolas.” — Juan Luis Vives 3
“¡Oh gentes del mundo! Construid en todos los países casas de adoración en el nombre de Quien es el Señor de todas las religiones. Hacedlas tan perfectas como sea posible en el mund...” — Bahá'u'lláh
“Cuidado, no sea que los velos de la gloria os impidan beber de las aguas cristalinas de esta Fuente viva. Tomad, en este amanecer, el cáliz de salvación en el nombre de Quien hace...” — Bahá'u'lláh
“¡Ay de quien trabaje esperando la alabanza del mundo! el mundo es un mal pagador y paga siempre con la ingratitud” — Juan Bosco 3
“Se ha llegado a decir que la más alta alabanza de Dios está en la negación del ateo, que encuentra la Creación lo bastante perfecta como para poder prescindir de un Creador” — Marcel Proust 3
“La principal perfección del hombre consiste en tener libre arbitrio, que es lo que le hace digno de alabanza o censura” — René Descartes 5
“Lo cierto es que la alabanza a los escritores antiguos no procede de un respeto a los muertos, sino de la competencia y la envidia mutua que tiene lugar entre los vivos.” — Thomas Hobbes 4
“Alabanza y culpa, ganancia y pérdida, placer y penas vienen y van igual que el viento. Para ser feliz, permanece como un árbol gigante en medio de todo eso.” — Buda Gautama 4
“La muerte es la consagración de aquellos cuyo fin merece la alabanza de los mismos que la temen.” — Séneca 1
“Hay poca gente lo bastante cuerda que prefiera la censura provechosa a la alabanza traidora.” — François de La Rochefoucauld 3