“Como en cuna de nacar que empuja el mar y que acaricia el cefiro, dormir parecía al blando arrullo de sus labios entreabiertos” — Gustavo Adolfo Bécquer
“Para el habitante de Nueva York, Paris o Londres, la muerte es palabra que jamás se pronuncia porque quema los labios. El mexicano, en cambio, la frecuenta, la burla, la acaricia,...” — Octavio Paz 4
“No solamente es ciega la fortuna, sino que de ordinario vuelve también ciegos a aquellos a quienes acaricia.” — Cicerón 4