Una voz de la libertad
Thomas Paine nació en Thetford (Inglaterra) el 29 de enero de 1737 y murió en Nueva York el 8 de junio de 1809. Fue uno de los grandes pensadores y publicistas políticos de su tiempo, y una de las voces más influyentes de la libertad, la democracia y los derechos del hombre en la época de las revoluciones. Panfletista genial y defensor apasionado de la razón, la libertad y la justicia, participó activamente en dos de las grandes revoluciones de su siglo —la independencia de los Estados Unidos y la Revolución francesa—, y puso su pluma incendiaria al servicio de las ideas de emancipación, igualdad y república. Sus escritos, de una fuerza y una claridad extraordinarias, contribuyeron a difundir y a hacer triunfar los ideales democráticos.
«Sentido común» y la independencia americana
Emigrado a las colonias americanas, Paine publicó a comienzos de 1776 el panfleto Sentido común, una de las obras más influyentes de la historia política. En él, con un lenguaje claro, directo y apasionado, defendía la independencia de las colonias respecto de Gran Bretaña y la creación de una república, y denunciaba la monarquía y la tiranía. El folleto tuvo un éxito y una difusión enormes, y contribuyó decisivamente a inclinar a la opinión pública americana a favor de la independencia. Con Sentido común y otros escritos, Paine se convirtió en una de las grandes voces de la causa americana y en uno de los ideólogos de la revolución que dio origen a los Estados Unidos.
«Los derechos del hombre»
De regreso en Europa, Paine defendió la Revolución francesa y publicó Los derechos del hombre (1791-1792), una de sus obras más importantes, escrita en defensa de la Revolución y de los principios de libertad, igualdad y derechos naturales del hombre, frente a las críticas de los conservadores. En ella, Paine defendía los derechos del hombre, la soberanía popular, la república y la reforma social, y se convirtió en uno de los grandes teóricos y defensores de la democracia y de los derechos humanos. La obra tuvo una gran difusión e influencia, pero le valió también la persecución en Inglaterra, de donde hubo de huir a Francia.
Razón, libertad y derechos
El pensamiento de Paine se funda en la razón, la libertad, la igualdad y los derechos naturales del hombre. Defensor del gobierno republicano y de la soberanía popular, crítico de la monarquía, la aristocracia y la tiranía, y partidario de reformas sociales que aliviaran la pobreza y la desigualdad, Paine expresó con claridad y pasión los ideales de la Ilustración y de las revoluciones democráticas. Su fe en la razón, su defensa de la libertad y de los derechos del hombre, y su preocupación por la justicia social hacen de él uno de los grandes pensadores políticos de la modernidad y un precursor de la democracia y de los derechos humanos.
Una vida de lucha y controversia
La vida de Paine fue una vida de lucha, de compromiso y de controversia. Participó en las grandes revoluciones de su tiempo, conoció el éxito y la persecución, la gloria y el rechazo. En Francia llegó a ser encarcelado durante el Terror; y sus escritos posteriores sobre la religión, en particular La edad de la razón, de crítica a las religiones establecidas, le granjearon la enemistad de muchos y le valieron el rechazo y el olvido en sus últimos años. Murió pobre y desatendido en Nueva York, pero su obra y sus ideas sobrevivieron y fueron reconocidas después como una de las grandes contribuciones al pensamiento democrático.
Legado
Thomas Paine murió en 1809. Es reconocido como uno de los grandes pensadores y publicistas políticos de la época de las revoluciones, y como una de las voces más influyentes de la libertad, la democracia y los derechos del hombre. Sus obras Sentido común y Los derechos del hombre contribuyeron decisivamente a la independencia de los Estados Unidos y a la difusión de los ideales democráticos, y lo sitúan entre los padres del pensamiento democrático moderno. Thomas Paine permanece como una de las grandes voces de la libertad y de los derechos del hombre, el panfletista genial que puso su pluma al servicio de la razón, la libertad y la justicia, y cuyos escritos, claros, apasionados e incendiarios, contribuyeron a hacer triunfar los ideales democráticos que están en la base del mundo moderno.